Trucha y capitán de la Sabana compiten por alimento en lagos del altiplano cundiboyacense
Una reciente investigación, liderada por la Universidad Nacional, ha relevado la competencia directa por alimenta entre la trucha arcoíris, especie introducida en el país, y el capitán de la Sabana, pez nativo del altiplano cundiboyacense.
El estudio fue realizado en ecosistemas clave como el lago Tota, el embalse Neusa, el río Suesca y la laguna de Fúquene, determinó que estas especies llegan a compartir hasta 60 % de su dieta. Esta coincidencia en el consumo de larvas de insectos y pequeños crustáceos genera una presión directa sobre las especies locales, que también dependen de los mismos organismos para mantener el equilibrio del ecosistema acuático.
El análisis empleo dos técnicas, la primera de isotopos estables de carbono y nitrógeno. Y la segunda, registros de presencia recolectados entre 2021 y 2023 para reconstruir los patrones alimenticios y de distribución. Los resultados demostraron que la trucha arcoíris, debido a habilidad para moverse en distintos niveles del agua, posee una ventaja competitiva frente a los peces nativos como el capitán y la guapucha, que suelen habitar cerca del fondo. De hecho, en ciertos puntos muestreados del lago de Tota, el capitán de la Sabana ya no fue registrado, lo que muestra una ausencia que coincide con la dominancia de la especie foránea.
Esta situación plantea un desafío para la conservación, pues el capitán de la Sabana ha sido catalogado como una especie vulnerable. Mientras la producción comercial de trucha continúa en ascenso por su relevancia económica, las especies nativas enfrentan transformaciones en su hábitat y una lucha constante por el alimento.
Los hallazgos resaltan la urgencia de implementar planes de monitoreo y manejo en los sistemas altoandinos para evitar que la competencia ecológica derive en una disminución irreversible de la biodiversidad local.