Las subastas cafeteras impulsan la economía del Tolima en medio de la crisis por el clima
Las subastas cafeteras se convirtieron en una de las vitrinas para mostrar la calidad del café del Tolima y, al mismo tiempo, en un espacio para dinamizar la economía de una región que en las últimas semanas ha enfrentado incendios y condiciones de verano que afectan a los productores.
Los resultados se observan en la Feria Internacional Cafetera que este año llegó a su cuarta edición en el municipio de Chaparral. En el evento se logró el hito de un nuevo precio récord de US$75 por libra alcanzado por un lote de café geisha lavado producido en Ortega.
El lote, compuesto por tres cajas o 155,17 libras, fue comprado por el inversionista francés Clement Thomas, de París, por un valor total de US$11.637,75. El café fue producido por Alexander Rayo, hijo de Aristóbulo Rayo, agricultor de Alto Guayabo, Ortega, y vinculado a la asociación Café Agrario. La muestra, que será exportada a París, presentó notas de limón, miel, flor de azahar y albaricoque, además de acidez cítrica y cuerpo sedoso.
El precio superó el récord del año pasado, que estaba en US$72 por libra, y puso a Ortega en el centro de la jornada comercial. El municipio es uno de los más afectados por los recientes incendios, por lo que el resultado también representó una vitrina para mostrar la producción cafetera local ante compradores internacionales.
Para Aristóbulo Rayo Méndez, propietario de la finca Los Robles, el resultado es motivo de satisfacción después de una vida dedicada al cultivo. El productor, de 68 años, explicó que se levanta todos los días a las 5:00 a.m. para acompañar a sus trabajadores en la recolección y cuidar los procesos aplicados al café. El cultivo de geisha lleva siete años en su finca y también trabaja con otras variedades, entre ellas rosado y ombligón.
“Ortega, tradicionalmente, ha sido un municipio petrolero y ganadero, pero en la parte de arriba, también hay café. Hoy podemos decir que también somos un municipio cafetero”, señaló el cafilcultor.
Rayo señaló además que el verano está afectando los cafetales. Según su relato, las plantas ya florearon, pero no ha llovido, por lo que espera precipitaciones que permitan sacar adelante la próxima cosecha, prevista entre abril y junio del año entrante. A esta situación se suman los incendios que, afirmó, han sido graves y se extendieron durante varios días.
El productor también explicó que la cotización del dólar influye en los ingresos cuando el café se comercializa en moneda estadounidense. La disminución del precio del dólar, dijo, significa recibir menos pesos por la venta que en un momento en que la tasa de cambio era más alta. Aun así, el resultado de la subasta representa una oportunidad para posicionar el café de Ortega y mostrar el trabajo de sus familias productoras.
La subasta fue el cierre de un concurso de calidad que comenzó con el acopio y las captaciones durante las primeras semanas de mayo y terminó a mediados de julio. En total, se recibieron 359 lotes provenientes de 20 municipios cafeteros del departamento. Todos fueron sometidos a análisis físico y sensorial y posteriormente pasaron por clasificatorias con un panel de catadores profesionales certificados.
De esa primera fase fueron seleccionados los 30 mejores lotes, correspondientes a 27 caficultores, para una nueva ronda de catación. En la segunda etapa participó un panel integrado por profesionales de la primera fase y otros especialistas en análisis sensorial. De allí salieron los ganadores de las cuatro categorías del concurso, con tres primeros lugares en cada una.
Juan Camilo García, secretario de Desarrollo Agropecuario y Producción Alimentaria del Tolima, destacó la auditoría aplicada al proceso. Las dos entidades organizadoras, la Gobernación del Tolima y el Comité de Cafeteros, no conocieron los resultados ni tuvieron información sobre las muestras, los códigos o la trazabilidad. El objetivo fue garantizar mayor seriedad y seguridad para los caficultores. El resultado también fue valorado por compradores internacionales. Clement Thomas, quien adquirió el lote de Ortega por US$75 la libra, explicó que su decisión estuvo motivada por la calidad del café y por la intención de hacer historia al romper el récord.
Para el comprador, adquirir un geisha de alta calidad y enviarlo a París permite mostrar al mundo la producción cafetera del Tolima y destacar sus características.
Thomas relató que era su primera visita a Colombia y que llegó a Tolima después de recibir recomendaciones sobre los cafés de la región. También indicó que ya tenía relación con algunos productores del departamento, lo que le permitió fortalecer vínculos con proveedores que conocía y explorar nuevas oportunidades de compra.
“Es la primera vez que estoy en Colombia. Una colega me dijo: «Si alguna vez vas a Colombia, tienes que ir al Tolima; allí tienen el mejor café de todos los países». Por eso, cuando surgió la oportunidad de venir, dije: «Sí, por supuesto»”, aseguró Thomas.
La dinámica comercial de la feria fue acompañada por la participación de compradores y productores, pero también por una visión de reactivación regional. Sulaiman Khamis Salman, otro comprador de Abu Dabi, calificó como una gran oportunidad su participación en la subasta y destacó la logística del encuentro. Para él, la Feria Internacional del Café representa una posibilidad para dinamizar la economía y dignificar a las más de 5.000 familias cafeteras de Chaparral.
El comprador también resaltó atributos de los cafés del departamento y describió la experiencia como una combinación de color, pasión, arte, espíritu familiar y diferentes perfiles de café. Su participación evidencia el interés de compradores de otros mercados por conocer directamente la oferta y establecer relaciones con los productores.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, destacó que cada libra que alcanza estos precios representa el esfuerzo de los campesinos y señaló que el resultado lleva el nombre de la familia Rayo, Café Agrario y los caficultores de Ortega. El propósito, según expresó, es que el municipio demuestre su vocación cafetera y pueda llegar a nuevos mercados.