Maullidos fuertes y comportamientos afectivos, signos de que su gata entró en celo
Mascotas

Maullidos fuertes y comportamientos afectivos, signos de que su gata entró en celo

Aunque las gatas en celo no sangran, se puede notar una leve inflamación de sus genitales que puede producir altas molestias
Bloomberg
UNIRSE A WHATSAPP

Una de las fases más importantes a tener en cuenta en torno a los ciclos de reproducción de las mascotas es la época de celo. Aunque puede variar según la raza, el tamaño, el peso o el estado nutricional en que se encuentre, en las gatas el primer celo se puede presentar entre los seis o nueve meses de edad. Es clave que conozca cómo identificar si su gata entró en este estado, con el fin de proporcionarle los cuidados básicos.

Uno de los primeros signos que dan cuenta de la entrada de su mascota a este ciclo es la notoriedad de chillidos o quejidos fuera de lo normal.Además, puede notar la presencia de comportamientos más proclives a la búsqueda de cariño y atención.

“Hay varios factores que nos ayudan a determinarlo, entre ellos que la gatica se vuelve un poco más mimada y está más pendiente de que el dueño la consienta. También se puede evidenciar que tiene su cola levantada todo el tiempo e, incluso, a veces la restriega con los propietarios”, resaltó Héctor Julián Romero, médico veterinario y CEO de Romvet Clínica Veterinaria.

Otro elemento importante es que los maullidos pueden ser fuertes y un poco más prolongados durante el día y la noche, y en la mayoría de casos, duran tres días y se extienden hasta los ocho o diez días, teniendo en cuenta cada metabolismo.

Aunque las gatas en celo no sangran, se puede notar una leve inflamación de sus genitales que puede producir molestias, por lo que podrá observar un constante lamido de esa zona por parte del animal.

“Un factor que estimula el celo más rápido es la fotosensibilidad. Cuando hay gatas que reciben muchas horas la luz del sol, esto ayuda a incrementar ese celo, volviéndolo un poco más recurrente”, precisó Romero.

El periodo de celo se divide en cuatro fases: po-estro, estro, anestro e interestro. Cada una de ellas se caracteriza no solo por tener una duración determinada, sino que las gatas poseen ciertos comportamientos diferenciales en cada una de ellas.

Durante el ciclo, es clave proporcionarle una serie de cuidados esenciales para garantizarle una buena calidad de vida durante ese proceso. Acariciarla y cepillarla con frecuencia, además de cubrirla con mantas calientes o bolsas de agua envueltas en una toalla, serán acciones que determinarán un buen desarrollo de su ciclo.

Además, es primordial estar atento a la alimentación en esos días, ya que uno de los efectos que produce es la falta de apetito. Por ello, se debe ser meticuloso con la dieta que se le ofrezca, y siempre estar pendiente de que termine toda su porción diaria.

Una de las recomendaciones de Romero para los tenedores de mascotas es recurrir, dentro de lo posible, a la esterilización. Según él, desde los cinco o seis meses se puede esterilizar, con el objetivo no solo de evitar todas estas conductas que afectan la vida de las gatas, sino para contribuir a la sobrepoblación animal.

UNIRSE A WHATSAPP