Con el dólar barato se alivia el costo de tener mascota en comida y los juguetes
Agro

Con el dólar barato se alivia el costo de tener mascota en comida y los juguetes

Colprensa
UNIRSE A WHATSAPP

Tener una mascota en Colombia dejó de ser un gasto ocasional para convertirse en un rubro fijo dentro del presupuesto de millones de hogares.

Hoy, más de la mitad de las familias conviven con al menos un animal de compañía, en su mayoría perros (71%) y gatos (51%), una tendencia que ha crecido 19% desde 2011.

Este fenómeno ha impulsado un mercado que, solo en los últimos cinco años, ha movido alrededor de $3 billones en alimentos y artículos para mascotas, de acuerdo con cifras de Euromonitor.

Esto también ha venido acompañado de un ‘Boom’ de oferta de artículos y alimentos para las mascotas, productos que se caracterizan por su alta dependencia de insumos importados, lo que los vuelve más vulnerables a la fluctuación diaria de la Tasa Representativa del Mercado.

Alimentos, medicinas, juguetes y accesorios se adquieren en dólares, lo que hace que el precio final esté estrechamente ligado al comportamiento de la tasa de cambio.

La buena noticia para los amantes de las mascotas es que el dólar inició el año con tendencia a la baja y ha llegado a tocar mínimos de hace cinco años en sesiones recientes.

Hasta la semana pasada, el peso colombiano se había revaluado más de 16% frente a enero de 2025 y se había convertido en una de las monedas que más se ha fortalecido entre las economías emergentes.

De acuerdo con Tulio Jiménez, cofundador de Laika, entre 80% y 85% de los productos del mercado se ven impactados por el dólar.

Incluso los alimentos producidos en Colombia hacen parte de esta realidad, ya que gran parte de sus materias primas, como el maíz o ciertas proteínas, se importan desde Estados Unidos.

“El dólar afecta tanto a la industria extranjera como a la nacional, porque los insumos se compran en moneda extranjera”, explicó Jiménez.

Sin embargo, otros factores internos podrían mitigar el menor costo de las importaciones en la cadena productiva. El aumento del salario mínimo en más de 23%, los mayores costos de transporte y el encarecimiento de empaques y materias primas pueden influir en el precio final.

Según Germán Andrés López, gerente general de Gupet.co, en 2024 más de 50% de los aumentos de precios no obedecían únicamente al dólar, sino también a una disminución del consumo por el alto costo de vida, lo que ha llevado a los hogares a buscar opciones más económicas.

El mercado de alimentos para perros y gatos es el de mayor rotación comercial. Las diferencias de precio entre marcas nacionales e importadas oscilan entre 10% y 25%, una brecha explicada principalmente por la tasa de cambio.

En medicamentos veterinarios ocurre algo similar: aunque existe producción local, las materias primas siguen siendo importadas, lo que se impacta con una tasa de cambio baja en el mercado.

Al igual que con los concentrados, existen líneas de medicamentos veterinarios de producción nacional con precios más bajos que los importados, pero siempre dependientes de la TRM.

Sucede igual con juguetes, collares y otros productos de aseo y mantenimiento. La industria nacional no alcanza a cubrir la demanda y la mayor parte del mercado es de productos extranjeros que se adquieren en dólares y conllevan costos de importación sujetos a un dólar caro o barato.

Los menores costos pueden impulsar este mercado en expansión. La reducción del tamaño promedio de los hogares ha sido clave en el aumento de la tenencia de mascotas.

Según el Dane, el número de personas por hogar pasó de 3,9 en 2005 a 2,86 en 2024. En Bogotá, la cifra bajó de 3,16 a 2,6 entre 2014 y 2024, lo que ha generado que más hogares estén dispuestos a adoptar animales como compañía o incluso como sustitutos de los hijos.

En otras zonas geográficas de Colombia se observa lo mismo. Putumayo (2,36), Arauca (2,50) y Cauca (2,55) son los departamentos con los hogares más pequeños del país.

El gremio de los comerciantes, Fenalco, estima que el mercado de mascotas se multiplicó por cinco en menos de dos décadas, al pasar de US$60 millones en 2000 a US$300 millones en 2018.

En América Latina, Colombia ocupa el cuarto lugar en consumo de productos para mascotas, detrás de Brasil, México y Chile.

En el ámbito empresarial, Nestlé (Purina), Contegral (Ringo y Mirringo) y Mars (Pedigree y Whiskas) concentran cerca de 60% del mercado nacional.

El canal especializado, es decir, las tiendas de mascotas, sigue siendo el principal punto de venta, aunque en algunas regiones ha disminuido su volumen, mientras Antioquia, Pacífico y Eje Cafetero crecen a doble dígito.

Los hábitos de consumo también varían según el tipo de mascota. Quienes tienen gatos destinan cerca de 11% del gasto a alimento húmedo, mientras los dueños de perros apenas asignan un 5% a este tipo de productos.

En ambos casos, el alimento seco sigue siendo el principal componente del presupuesto familiar. De hecho, los hogares con bebés y mascotas tienen un comportamiento distinto. Por ejemplo, los hogares con niños pequeños gastan menos.

Las empresas del sector reportaron que entre los artículos más vendidos en este mercado de mascotas se encuentran los alimentos y los productos de aseo como arena para gatos, shampoo y paños húmedos.

En el siguiente escaño, se encuentran los premios, juguetes y el último lugar lo ocupa la ropa y accesorios como collares y placas, dicen desde empresas como Laika.

En concreto, el mercado de las mascotas puede ver con optimismo el movimiento del dólar en lo que va del año y el aumento de los hogares con mascotas.

UNIRSE A WHATSAPP