Cuál es la guía para la certificación Global GAP en pequeñas fincas de aguacate Hass
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Cuál es la guía para la certificación Global GAP en pequeñas fincas de aguacate Hass

Pequeños productores buscan certificación GAP transformando su competitividad y sostenibilidad mediante estándares internacionales
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La certificación Global GAP se ha convertido en el pasaporte definitivo hacia la competitividad y la sostenibilidad en los mercados internacionales. Esta norma, establece un marco de producción segura y responsable que abarca desde la inocuidad alimentaria y la conservación de la biodiversidad hasta la salud y el bienestar del trabajador. Sin embargo, el desafío hacia esta certificación presenta varios retos significativos.

Según Lucas Esteban Cano Gallego, investigador de Agrosavia, las principales brechas para un pequeño productor se concentran en tres áreas, la técnica, administrativa y cultural. En el aspecto técnico, las falencias radican en el manejo documentado de procesos y el control de insumos, en lo administrativo la falta de una trazabilidad estructurada que limita el cumplimiento de los puntos de control y en lo cultural, el reto más grande es comprender que la norma no es un simple listado de tareas, sino un sistema de mejora continua que requiere asistencia técnica especializada y un seguimiento constante.

Los cambios técnicos fundamentales para cumplir con uno de los puntos críticos de la certificación comienza con el uso responsable de agroquímicas. Es importante que todos los productos utilizados cuenten con un registro oficial para el cultivo de aguacate y que su aplicación cumpla con las dosis y tiempos de carencia, evitando que cualquier error provoque una devolución del exterior.

Otro factor crucial es el manejo del suelo basado en análisis de laboratorio, la gestión adecuada de residuos para prevenir la contaminación, la instalación de infraestructura básica para el almacenamiento de insumos, la señalización correcta de la finca y el uso riguroso de elementos de protección personal.

Cano afirma que un productor que sea disciplinado y cuente con infraestructura mínima y asesoría técnica puede prepararse para una auditoría en un periodo de 4 a 6 meses. Sin embargo, recomienda evitar errores comunes como subestimar el componente documental, no capacitarse o intentar implementar cambios a solo días de la inspección, ya que la certificación exige una coherencia absoluta entre lo que se registra en el papel y lo que realmente sucede en el campo.

La certificación Global GAP va más allá de lo comercial, esto optimiza la organización interna, mejora la seguridad laboral y reduce los rechazos por calidad, fomentando una cultura de sostenibilidad. Para facilitar este cambio, algunas empresas como Agrosavia ofrecen soporte técnico especializado y transferencia tecnológica a través de espacios como La Selva del Tesoro Verde, donde se enseñan procesos desde la genética hasta la cosecha. En definitiva, este sello no solo eleva el estándar del aguacate Hass que venden los pequeños productores, sino que garantiza la viabilidad económica y social de las familias trabajadoras.

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