Así es el criadero La Cumbre, uno de los principales negocios que dejó Yeison Jiménez
Más allá de los escenarios y las giras musicales, el cantante de música popular Yeison Jiménez tenía otros lucrativos negocios en su patrimonio personal y que ahora pasarán a manos de sus herederos.
Uno de los que más apreciaba el artista es un criadero de caballos de paso fino ubicado en la zona rural de Fusagasugá. El lugar, conocido como La Cumbre, fue un espacio ligado a su historia personal y que se convirtió en una iniciativa productiva y de alto valor simbólico.
El criadero cuenta con 12 pesebreras y alberga caballos, yeguas y potrillos entrenados en distintas modalidades del paso fino colombiano. Allí se realizan procesos de cuidado, entrenamiento y preparación para competencias, bajo la supervisión de personal especializado.
Aunque no nació con un enfoque comercial, con el tiempo La Cumbre se consolidó como un proyecto ganadero formal, reconocido en el circuito ecuestre nacional.
La Cumbre está ubicada en un predio cerrado y de acceso controlado y cuenta con áreas de entrenamiento, picadero, zonas de descanso para los animales y una vivienda privada que el artista utilizaba en temporadas sin presentaciones antes de su fatal deceso por un accidente de avión.
El lugar es administrado de forma permanente y mantiene rutinas estrictas de cuidado veterinario, alimentación y manejo, de acuerdo con estándares del sector equino.
El proyecto también dio origen a una marca asociada al nombre del criadero, visible en productos promocionales que el cantante solía usar en conciertos y apariciones públicas.
Para Yeison Jiménez, La Cumbre era la materialización de un interés de infancia y una forma de equilibrar la exposición pública con una vida más reservada, según expuso él mismo en varias entrevistas con medios de comunicación.