Temporada de avistamiento de ballenas en el Océano Pacífico llega a su fin el 21 de octubre
La temporada de avistamiento de ballenas jorobadas inició en julio y se extendera hasta el 21 de octubre, las aguas del Pacífico vallecaucano recibieron nuevamente a estos mamíferos marinos, que recorren miles de kilómetros desde las frías aguas del hemisferio sur para reproducirse y dar a luz a sus crías.
Este fenómeno natural representa una oportunidad para el turismo de naturaleza en el Valle del Cauca, pero también requiere medidas para evitar que las actividades humanas afecten a los animales durante su permanencia en la región.
Por eso, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, hizo un llamado a los visitantes, navegantes y operadores turísticos para que cumplan las recomendaciones de avistamiento responsable y contribuyan a la conservación de esta especie.
Entre las principales medidas está mantener una distancia mínima de 100 metros de las ballenas y no superar una velocidad de cinco nudos, equivalentes a 9 kilómetros por hora, durante la aproximación. Además, las embarcaciones deben acercarse por la parte posterior, en un ángulo de 45 grados, sin bloquear la trayectoria de los animales, perseguirlos ni rodearlos.
La autoridad ambiental también estableció límites para el tiempo de observación. Cuando haya una sola embarcación, la actividad no debe superar los 30 minutos; si coinciden varias, el tiempo máximo será de 15 minutos. Asimismo, no deben permanecer más de tres embarcaciones observando simultáneamente al mismo grupo de ballenas.
“Las ballenas jorobadas son una especie emblemática del Pacífico colombiano y su llegada nos recuerda la importancia de conservar nuestros ecosistemas marinos. Cada visitante, operador turístico y navegante tiene un papel fundamental para garantizar que esta temporada se desarrolle de manera responsable, protegiendo tanto a las ballenas como a su hábitat”, afirmó Yamile Perdomo, administradora de recursos marinos de la CVC.
La entidad también recomendó realizar los recorridos únicamente con operadores turísticos autorizados. El cumplimiento de estas medidas busca reducir el estrés sobre los animales y proteger a las crías durante esta etapa.
La temporada de avistamiento se presenta así como una oportunidad para disfrutar de la fauna del Pacífico colombiano, siempre que la actividad turística se realice bajo condiciones que prioricen la protección de las ballenas y sus ecosistemas.