Fedearroz alertó que las inundaciones dejaron cerca de 13.000 hectáreas de arroz en riesgo
Las inundaciones registradas en las últimas horas en Casanare y Arauca dejaron cerca de 13.000 hectáreas de arroz en condición de riesgo entre daño total y parcial, según el primer balance realizado por la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz, con base en la interpretación de imágenes satelitales y la evaluación de los Comités de Arroceros de Aguazul y Yopal.
El gremio explicó que el alcance definitivo de las afectaciones solo podrá establecerse una vez concluya la cosecha, cuya recolección está prevista para comenzar durante la primera semana de agosto. Mientras tanto, el exceso de agua ha comprometido los cultivos en etapas de floración y maduración, incrementando el riesgo de pérdidas para los productores.
Fedearroz advirtió que la emergencia también ha ocasionado una grave crisis de movilidad por los daños en las principales vías de la región. Entre las afectaciones más críticas se encuentran las interrupciones en la carretera Casanare-Boyacá, por la ruta hacia Pajarito, que dificultan el ingreso de insumos y el transporte de la producción hacia las centrales de abasto.
Asimismo, el corredor hacia Arauca, en el sector conocido como La Novia, presenta pérdidas de banca y daños estructurales que mantienen aislados comercialmente a los productores. A esto se suman los severos deterioros en los accesos al municipio de Trinidad y en las vías rurales de San Luis de Palenque, donde la maquinaria necesaria para la cosecha no podría ingresar.
El gremio calificó la situación como una de las peores crisis estructurales para el sector, debido a que se suma a la caída de los precios del arroz registrada en los dos últimos años y al aumento de los costos de producción, especialmente de los fertilizantes.
Por ello, Fedearroz solicitó al Ministerio de Transporte, al Invias, a la Gobernación de Casanare y a las alcaldías emprender acciones urgentes para restablecer la movilidad y reforzar los puentes Cravo Sur, Pauto, Tocaría y San Salvador.
También insistió en la necesidad de adoptar medidas de alivio para los productores y pidió a la industria molinera mejorar el precio de compra de la próxima cosecha ante las dificultades que enfrenta el sector.