Mapas inteligentes permiten anticipar zonas de riesgo y mejorar respuesta ante incendios
Los Sistemas de Información Geográfica, SIG, se consolidan como una herramienta para anticipar escenarios de riesgo frente a los incendios forestales, al combinar datos climáticos, imágenes satelitales, monitoreo en tiempo real y participación ciudadana.
Esta tecnología permite identificar zonas donde las condiciones ambientales favorecen la aparición y propagación del fuego y apoyar la toma de decisiones de las autoridades.
Cuando una región acumula varios días sin lluvia, altas temperaturas y vientos fuertes, los SIG pueden cruzar esta información con imágenes satelitales para detectar sectores donde la vegetación presenta mayores niveles de sequedad.
Con ello es posible priorizar labores de vigilancia, emitir alertas preventivas y preparar recursos antes de que ocurra una emergencia.
La tecnología geoespacial recopila, analiza, gestiona y visualiza datos vinculados con una ubicación específica. De esta manera, permite pasar de una respuesta basada en la emergencia a la identificación previa de dónde, cuándo y cómo podrían presentarse determinados riesgos, con el propósito de proteger vidas, ecosistemas e infraestructura.
La empresa tecnológica Esri puso a disposición de organizaciones y profesionales que gestionan emergencias el Esri Disaster Response Program (DRP), mediante el cual ofrece temporalmente y sin costo acceso al software ArcGIS, soporte, aplicaciones, infraestructura en la nube y asistencia para recopilar, administrar, analizar y compartir información geográfica.
El programa también cuenta con un especial gratuito y abierto al público que integra información sobre fenómenos naturales provenientes de fuentes oficiales como el Ideam y la Nasa, datos meteorológicos de OpenWeather y aplicaciones dispuestas por organizaciones para conocer el estado de las emergencias.
Durante un incendio forestal, los SIG permiten reunir en un solo mapa información sobre el territorio, identificar áreas de riesgo, detectar focos de calor mediante satélites, seguir la evolución del fuego, coordinar operaciones y establecer rutas de evacuación para proteger a las comunidades. También contribuyen a evaluar los daños y apoyar la recuperación.