La hamburguesa se ha encarecido hasta 36,14% durante los últimos cuatro años
En los últimos días, la hamburguesa se convirtió en centro de debate e, incluso, en una especie de ‘termómetro’ para las relaciones de pareja. Todo comenzó cuando un usuario de TikTok contó la historia de una primera cita que sostuvo con una mujer que pidió una hamburguesa triple en el restaurante al que fueron, a la que calificó de “bandida” e interesada.
Su video generó una ola de reacciones y críticas. Además, motivó a otras mujeres a preguntarles a sus parejas: “¿Qué hubiera pensado si, en nuestra primera cita, yo hubiera pedido una hamburguesa triple?”.
En La República nos dimos a la tarea de buscar qué tanto se encareció la hamburguesa en los últimos años y encontramos que se encuentra 36,14% más cara que hace cuatro años: mientras en julio de 2022 la unidad costaba $28.178, en promedio, para el mismo mes de este año asciende a $38.361.
Para obtener ese dato, LR analizó la información del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario, Sipsa, del Dane sobre los insumos de una hamburguesa tradicional: harina de trigo, utilizada para el pan; carne de res molida; cebolla; tomate; lechuga; mostaza; salsa de tomate y papa.
De acuerdo con las cifras de las principales centrales de abasto, se calculó el precio promedio por kilo de cada insumo, que luego se dividió entre cuatro para estimar el costo de una porción individual de 250 gramos. Los valores obtenidos se sumaron para determinar el precio de la hamburguesa, al que se adicionó el costo del servicio de restaurante, estimado en $14.741 para 2022 y $20.068 para 2026.
Lo que impulsó el alza
El alimento que más se encareció entre 2022 y 2026 fue la cebolla cabezona, cuya porción de 250 gramos pasó de $469 a $867, lo que representó un aumento de 84,95%.
El alza en el precio de la hamburguesa también estuvo impulsada por el encarecimiento de la salsa de tomate, que pasó de $2.750 a $4.600, con un aumento de 67,29%, y de la papa pastusa, que subió de $317 a $493, equivalente a un incremento de 55,44%, ambos en porciones de 250 gramos. A su vez, el tomate chonto, la mostaza y la carne de res molida registraron alzas de 45,92%, 38,08% y 23,79%, respectivamente.
Al respecto, Nicolás Cruz Walteros, analista experto de economía local de Corficolombiana, explicó que los incrementos en estos alimentos responden a “la combinación de fenómenos climáticos que redujeron la producción y afectaron las cosechas, junto con el aumento en los costos de producción (fertilizantes, insumos y combustibles), y de transporte y logística”.
A esto se suma que los cultivos de cebolla, tomate y papa son altamente sensibles a las variaciones en la oferta, de tal forma que una menor producción se traduce en alzas en los precios. “En consecuencia, el encarecimiento ha respondido principalmente a restricciones de oferta y mayores costos, más que a un incremento de la demanda”, agregó Cruz.
Ahora bien, el encarecimiento de la hamburguesa y de otros alimentos preparados en restaurante no solo se relaciona con el alza en los precios de los insumos (carne, pan y verduras), sino también con los mayores costos operativos de los establecimientos.
Sobre este punto, Cruz detalló que, en 2026, el aumento de 23,7% del salario mínimo “ha elevado significativamente los costos laborales en un sector intensivo en mano de obra, donde una alta proporción de los trabajadores recibe remuneraciones cercanas a este sueldo”. Como resultado, los restaurantes se ven obligados a trasladar parte de esos costos al precio final para su rentabilidad.