Siete de cada 10 cachorros reciben alimentación inadecuada por parte de sus dueños
En un mundo donde al año nacen más de 106 millones de cachorros, los veterinarios especialistas se preocupan por la nutrición animal de todos estos animales. De esta cifra, 70% de ellos son alimentados con comida para perros adultos y la mitad de quienes sí cumplen con los requisitos correctos, cambian de alimentación antes de la etapa ideal.
Este escenario ha sido creado por dueños que prefieren seguir tendencias antes que buscar evidencia científica. Los primeros meses de vida de los caninos son clave para evitar la formación de enfermedades en la adultez, como trastornos articulares, digestivos o debilidad ósea. Los requerimientos nutricionales de un cachorro son diferentes a los de un perro adulto, ya que se necesitan las cantidades de proteínas, minerales y energía para un desarrollo adecuado.
"Alimentar a un cachorro con comida de adulto puede parecer inofensivo, pero tiene consecuencias importantes a largo plazo. Un perfil nutricional inadecuado puede afectar su desarrollo, generando problemas articulares, huesos frágiles y trastornos digestivos”, explica Carolina Figueroa médica veterinaria y Corporate Affairs Head de Royal Canin.
Tras el destete, entre los 2 y 4 meses su sistema inmunológico aun están en fase de formación y necesitan de nutrientes para fortalecerse. Por esto, los especialistas recomiendan optar por alimentos formulados específicamente para esta etapa, capaces de acompañar el desarrollo de sus defensas naturales.
Los expertos aseguran que el cambio de alimento debe depender del tamaño y el ritmo de crecimiento del perro; para las razas pequeñas el cambio debe hacerse entre los ocho o 10 meses, razas medianas alrededor de los 12 meses, razas grandes hasta los 15 meses y las razas gigantes entre 18y 24 meses.
Para evitar caer en tendencias, los especialistas recomiendan basar las decisiones de compras en evidencias y asesoría profesional, consultando con un veterinario para asegurar una nutrición completa y balanceada. Al momento de comprar, verificar en el envase que el alimento corresponda a la etapa de vida del cachorro, con porciones controladas y evitando suplementos que no hayan sido indicados por el veterinario.