Hay casi 3 millones de perros sin hogar que deambulan por las calles de Colombia
El próximo 15 de agosto se celebra el Día Internacional del Animal Sin Hogar, una fecha que pone de manifiesto nuevamente la importancia de la adopción para contrarrestar esta problemática.
Si bien en Colombia no se tiene una cifra consolidada de cuántos animales hay en las calles, se estima que hay entre 2 y 3 millones de perros, número que podría ser seguido de cerca por los gatos.
Ante esto, cientos de refugios en todo el país tienen animales rescatados listos para ser adoptados. No obstante, es necesario que las personas que quieran llevar a cabo este proceso tengan en cuenta unos puntos clave para hacerlo de manera responsable. Según Mauricio Aristizábal, director de la Fundación Pa Perros, de Manizales, los adoptantes deben evaluar varios aspectos: “Primero, que tenga la plata, porque tener una mascota implica costos como el alimento, la atención veterinaria y los imprevistos. Segundo, que tenga la paciencia para educarla y por último que tenga el tiempo y el espacio”.
De igual manera, hay una serie de errores que las personas suelen cometer al momento de adoptar: “Entre los errores más frecuentes está adoptar por antojo, con decisiones viscerales. Otro error está en adoptar en cualquier parte o rescatar de cualquier lado, lo cual puede traer consecuencias de salubridad o de convivencia. Esto se puede evitar yendo a un albergue que cumpla con todos los criterios y pidiendo asesoría antes de adoptar”, afirmó.
Así mismo, Aristizábal dijo que a los animales adoptados se les deben garantizar varias cosas: una nutrición adecuada y agua limpia, controles veterinarios permanentes, actividades que permitan que el animal no esté aburrido ni estresado y entender que tienen una vida más corta que la humana, por lo que no se deben abandonar al llegar a la vejez.
Por su parte, Viviana Muñoz, directora de la Corporación Dejando Huella, afirma que antes de adoptar se deben pensar tres cosas: “Lo primero, es saber que ese animal es una responsabilidad para toda la vida, que como puede durar un mes, puede durar 20 años o más; lo segundo, es que toda la familia con la que vive tiene que estar de acuerdo con esa adopción y lo tercero es saber que la parte financiera va a cambiar”.
Muñoz hizo énfasis en que la planeación de la tenencia de la mascota debe hacerse para toda la vida. En ese sentido, si se contempla un viaje, cambio de residencia o situaciones como una separación de pareja, debe incluirse el animal en ellos, y no optar por el abandono.