Subastas ganaderas cayeron 40% en tres semanas de implementación de Sinigan V6
Ya pasaron tres semanas desde que entró en operación Sinigan V6, el nuevo sistema de trazabilidad animal que prometía fortalecer el control sanitario y la formalización del sector ganadero. Pero, lejos de eso, su implementación está provocando un infarto en el transporte de semovientes en Colombia.
De acuerdo con Fedegan, el gremio ha recibido en las últimas semanas múltiples comentarios y quejas de ganaderos y empresarios del sector sobre las dificultades que han tenido, especialmente en el módulo de movilización animal, que incluye la expedición de guías sanitarias. El presidente del gremio, José Félix Lafaurie, responsabilizó al ICA por las fallas en el sistema y aseguró que la situación de las subastas es cada vez más crítica.
Justamente, la directora de Asosubastas, Luisa Fernanda Ibarra, reveló que, en las tres semanas transcurridas desde la implementación del sistema, se ha registrado una disminución aproximada de 40% en las operaciones. Esto equivale a cerca de 34.000 cabezas de ganado que no han podido movilizarse normalmente y representa un impacto económico cercano a los $73.000 millones.
El hato ganadero de Colombia es de 30,34 millones de bovinos, distribuidos en 629.592 fincas de todo el territorio nacional, por lo que la contingencia ha impactado apenas 0,1% del total. Sin embargo, desde el sector alertan que los mataderos clandestinos son los que están aprovechando la contingencia y que la informalidad está supliendo a las plantas que no pueden recibir los semovientes.
El consumo per cápita de carne de res es de 18,4 kilos en el país, una cifra que ha venido aumentando anualmente desde los 16,4 kilos que se consumían en 2022. Esto demuestra que los colombianos cada vez están consumiendo más esta proteína y que el vacío que está generando la contingencia podría ser ocupado por la informalidad.
“Esos animales están yendo a las plantas clandestinas, que son las que están haciendo su agosto en este momento. Es una irresponsabilidad total por parte del ICA haber realizado esa migración sin hacer las correspondientes pruebas, y hoy le dicen al país que eso está funcionando de maravilla, cuando no es así”, dijo el presidente de Asofrigoríficos, Álvaro Urrea, gremio que calcula que las pérdidas en el sector pueden haber alcanzado los $15.000 millones.
Los problemas del sistema
El Sistema Nacional de Identificación e Información del Ganado Bovino, Sinigan, es la plataforma encargada de consolidar datos sobre inventarios, predios, movilización y vacunación del ganado.
Lafaurie, de Fedegan, dijo que las quejas de los ganaderos son múltiples y tienen que ver principalmente con la movilización de los bovinos a las ferias pecuarias, subastas y plantas de beneficio. “Lo que siento es que, hacia el mismo interior del ICA, hay quienes no están en la tarea de que funcione el sistema. Y por eso, claro, al final, los ganaderos no han podido movilizar ganado”, aseguró Lafaurie.
Ibarra, de Asosubastas, también explicó varios de los problemas que está teniendo la implementación del sistema. En primer lugar, dijo que hay una resistencia al cambio. Recordó que desde sus inicios, Sinigan V5 fue traumático para muchos usuarios y no funcionó como se esperaba. “Eso dejó heridas y prevención frente a cualquier nuevo sistema”, explicó.
Otra dificultad tiene que ver con la conectividad, ya que Colombia sigue teniendo limitaciones de internet y cobertura, especialmente en las zonas rurales.
El tercer problema que encuentra la dirigente es que los productores son personas mayores, con poca cercanía con la tecnología y con dificultades naturales para adaptarse rápidamente a plataformas digitales, aplicaciones o procesos virtuales.
También dijo que hay problemas de desorden documental, desorden en inventarios, en la información predial y un desorden histórico acumulado durante décadas. Y añadió que la quinta dificultad es, precisamente, la limitada capacidad institucional para atender todo ese volumen de inconsistencias, correcciones y acompañamiento que requieren los puntos anteriores.
Sin embargo, Ibarra destacó que no todo es negativo. Aseguró que, desde la experiencia del sector de las subastas, los productores que tienen al día toda su documentación no han tenido problemas con la migración de la información y hoy están expidiendo guías de movilización de manera eficiente, las 24 horas del día.
En los casos en los que hay diferencias o inconsistencias en la información, han venido escalando sus casos y cerca de 70% de las solicitudes han sido atendidas dentro de las primeras 24 horas.
“También hay productores que llegan con problemas más complejos: predios bloqueados, contravenciones sanitarias, diferencias graves de inventario sin justificar o, como decimos popularmente en la Costa, ‘con chicharrones’. En esos casos debemos ser claros: ya no hay margen de intermediación y necesariamente deben resolver directamente ante las oficinas del ICA”, explicó Ibarra.
Por ahora, el ICA sigue sin resolver completamente el tema, aunque los dirigentes gremiales insisten en que la gerente de la entidad, Paula Andrea Cepeda, se ha apersonado del caso y ha intentado solucionar la contingencia. “Quiero resaltar la valentía de la doctora Cepeda, una mujer con visión, carácter y capacidad de asumir riesgos para transformar un sector que históricamente ha estado marcado por la informalidad. Ella entendió que el problema no podía seguir administrándose; había que enfrentarlo desde la raíz. Y le apostó a comenzar desde cero”, dijo Ibarra.
Hembras de más de tres años dominan el hato ganadero de Colombia
De los más de 30 millones de bovinos que hay en el país, según el más reciente censo ganadero del ICA, 10,4 millones son hembras de más de tres años, edad y género en los que la productividad es mayor. Le siguen las hembras de dos a tres años, con 3,32 millones de cabezas. Luego están los machos de uno a dos años, con 3,3 millones, y las terneras menores de un año, con 3,2 millones. Antioquia es el departamento con mayor cantidad, con 3,22 millones. Le siguen Córdoba, con 2,83 millones; Meta, con 2,4 millones; y Casanare, con 2,38 millones.