Programa de desparasitación regular equina, clave para prevenir la infestación masiva
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Programa de desparasitación regular equina, clave para prevenir la infestación masiva

El diagnóstico previo es importante para tener un reconocimiento del comportamiento de las distintas infestaciones que se presentan
Bloomberg
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Con el motivo de asegurar buenos rendimientos en sus caballos, es determinante contar con programas de desparasitaciones regulares que prevengan la infestación de plagas que, además de afectar la salud de los animales, aumenten los costos que se deben invertir para su tratamiento.

Antes de implementar un plan de desparasitación equino, es clave que comprenda que estos dependen de varios factores, por lo que su inclusión no puede ser generalizada en todas las fincas.

Según Javier Enrique Garcés Cárdenas, docente de Nutrición y Alimentación Animal de la Universidad de Córdoba, es fundamental que se tenga en cuenta la condición del ejemplar. Si es un caballo de pesebrera con un ambiente controlado o si, por el contrario, se encuentra en un potrero con constante acceso al pasto.

“Es importante construir un programa que garantice satisfactoriamente una sanidad en el animal, principalmente, con esta condición de los parásitos que muchas veces subestimamos, y genera pérdidas significativas con relación al desempeño de estos animales”, resaltó Cárdenas.

Tras esto, se debe identificar el estado del animal a tratar, es decir, si el programa a implementar debe ser un plan sanitario preventivo o si el nivel de infestación es tan alto que exige realizar uno curativo.

Del animal depende la dirección del programa que nosotros desarrollaríamos, pero de forma global, existen unas bases fundamentales para la creación de este tipo de planes, que están direccionadas, inicialmente, con el manejo de los pastos”, agregó.

Para Cárdenas, pese a que se tengan los animales en pesebreras o en fincas, estos tienen acceso temporalmente, o en su tiempo integral, a potreros, una de las principales vías de reinfección de los animales.

Por ello, es necesario tener un control de rotación y algunas estrategias que favorezcan esa mínima capacidad de reinfección, entendiendo los ciclos biológicos de los patógenos que estarían infectando al caballo.

“Para nosotros, como veterinarios, la capacidad de generar un diagnóstico viable que permita identificar contra quién estamos luchando, depende de conocer cuáles son los tipos de parásitos que se tienen en el medio. Esto nos daría una especificidad de los productos veterinarios que tendríamos que utilizar”, destacó.

El diagnóstico es importante para tener un reconocimiento del comportamiento de las distintas infestaciones que se presentan, de su comportamiento con relación al paso de tiempo y la zona en donde están ubicados los animales, y para evitar sobrecostos innecesarios con medicamentos que no tengan el potencial para tratar o prevenir la aparición de parásitos.

A partir de entender cómo se deben manejar los potreros, donde van a ser alimentados los animales, y la conducta de los parásitos que afectarían el entorno de los equinos, se crea un plan, procurando tener una planificación que contemple con posterioridad la posible infestación.

No espero a que mi animal tenga una infestación o comience a presentar síntomas, sino que previo a ello, por medio de ese programa, comienzo con un plan preventivo, y no permito que el animal caiga en situaciones que desencadenen una enfermedad o, sencillamente, no tenga ningún rendimiento frente a las características físicas que el caballo podría ofrecer”, precisó.

Según el experto, dependiendo de la característica de la región y del programa sanitario, existen una serie de medicamentos que favorecen su utilización. “Es clave que estos productos se roten periódicamente en cada estación, con el objetivo de que los parásitos no creen resistencia”, concluyó.

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