Industria láctea pierde fuerza en 2026 pese al repunte de ventas del año pasado
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Industria láctea pierde fuerza en 2026 pese al repunte de ventas del año pasado

Las ventas de lácteos crecieron 7,4% en 2025, pero solo ha avanzado 1,4% a junio de 2026, ante mayores precios, inflación e importaciones
Ganado lechero-Colprensa
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Según un informe publicado por el Grupo de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, la industria láctea colombiana cerró 2025 con señales de recuperación, pero el impulso comenzó a perder fuerza durante los primeros meses de 2026.

Mientras las ventas reales de productos lácteos crecieron 7,4% el año pasado, entre enero y junio de este año el avance fue de apenas 1,4%. Aunque junio mostró una mejoría, con una variación anual de 4,4%, el comportamiento acumulado evidencia un mercado que todavía enfrenta dificultades para sostener el ritmo de crecimiento.

Esta desaceleración ocurre en un escenario en el que el abastecimiento de materia prima también muestra señales de estabilización. En el informe se evidenció que el acopio formal de leche cruda alcanzó 3.449 millones de litros en 2025, con un crecimiento de 2,7%, de acuerdo con cifras de la Unidad de Seguimiento de Precios del Ministerio de Agricultura. Sin embargo, entre enero y junio de 2026 el acopio cayó 0,5%, hasta 1.724 millones de litros. Detrás del resultado nacional aparecen diferencias regionales: el trópico alto avanzó 1,6%, mientras el trópico bajo registró una caída de 11%.

La menor disponibilidad en algunas zonas puede generar mayores costos logísticos y competencia por la leche cruda, justo cuando la industria debe responder a una demanda que crece a un ritmo más moderado. A esto se suma el comportamiento del precio pagado al productor.

De acuerdo con el informe publicado por el Grupo Cibest, entre enero y junio de 2026, el valor nacional de la leche cruda con bonificación voluntaria promedió $2.125 por litro, 6,9% más que en el mismo periodo de 2025. En paralelo, el alimento balanceado mostró una variación de 0,4% en junio, lo que puede favorecer la recuperación del margen del ganadero, siempre que se mantengan los niveles de productividad.

Para las empresas procesadoras, el reto está en trasladar estos mayores costos de abastecimiento a un mercado en el que el consumidor también enfrenta incrementos de precios. A su vez, en el informe también se muestra que entre enero y junio, el IPC de la leche aumentó 7,5%; el de los derivados lácteos, 8,1%; el de los quesos, 7,7%; y el de la mantequilla, 9,1%.

Esta situación puede llevar a los hogares a reducir cantidades, cambiar de marca, sustituir productos o concentrar su gasto en referencias básicas, dificultando el crecimiento de las categorías de mayor valor agregado.

La presión sobre las empresas también llega desde el comercio exterior. Entre enero y mayo de 2026, las importaciones de derivados lácteos alcanzaron 47.185 toneladas, con un crecimiento de 56,3% frente al mismo periodo del año anterior. Estados Unidos concentró 55,4% del volumen, con 26.156 toneladas y un incremento de 72,5%.

Le siguieron Chile, con 14,9% y un crecimiento de 138%, y Bolivia, con 5,6%. El aumento de la oferta importada amplía las alternativas para transformadores y comercializadores, pero al mismo tiempo limita el espacio para una recuperación de precios de la producción local.

Por productos, la principal presión se concentra en la leche en polvo, que representó 34.410 toneladas de las compras externas. Después aparecieron los quesos, con 5.796 toneladas, y los lactosueros, con 3.875 toneladas.

El panorama cobra mayor relevancia tras la entrada en 2026 de la desgravación arancelaria total para la leche en polvo procedente de Estados Unidos, un factor que incrementa la exposición de la cadena colombiana a la competencia externa.

En el frente exportador, Colombia mantiene una fuerte dependencia de Venezuela. De acuerdo con el informe del grupo de Bancolombia, entre enero y mayo, las ventas externas de derivados lácteos sumaron 6.313 toneladas, un crecimiento de 3,2%, pero Venezuela concentró 63,6% del volumen y registró una caída de 8,4%. Estados Unidos ocupó el segundo lugar, con 18,1% de participación y un crecimiento de 37,4%, mientras Aruba ganó espacio al aumentar sus compras 216,4% y representar 11,2%.

La composición de las exportaciones muestra, además, una oportunidad para diversificar mercados y agregar valor. A su vez, el informe también mostró que la leche en polvo representó 2.854 toneladas, los lactosueros 1.165 toneladas y otros derivados 1.644 toneladas. Así, mientras las importaciones crecen a un ritmo mucho mayor que las exportaciones, la industria enfrenta el desafío de ampliar sus destinos comerciales y desarrollar productos con mayor diferenciación.

Con este escenario, el sector lácteo entra en una etapa en la que crecer dependerá menos de la recuperación general del consumo y más de la capacidad de las empresas para defender sus márgenes y ganar eficiencia. La combinación de mayores costos de la leche, inflación en las categorías, competencia importada y un crecimiento todavía débil de las ventas obliga a las compañías a segmentar mejor sus portafolios, fortalecer las referencias de mayor valor agregado y buscar mercados externos más estables. La recuperación de 2025, por ahora, parece haber abierto paso a un 2026 mucho más competido.-{

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