Genética, un mercado que fortalece a todo el sector avícola del país
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Genética, un mercado que fortalece a todo el sector avícola del país

El objetivo es lograr una mayor producción en un día, que no tengan una tasa mortalidad alta, que sean resistentes al calor y que la conversión alimenticia sea más eficiente.
Reuters
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En el país existen dos tipos de mejoramiento genético avícola.
El primero está pensado para la genética de pollos de engorde, y el segundo en el mejoramiento de ponedoras.

En la genética de pollos para engorde hay dos razas principales que se comercializan en el país: la Ross, la cual es representada por empresas como Pronavícola y Avícola Colombiana, y la Cobb, que es representada por Incubadora Colombiana y Agroavícola San Marino.

Según el gerente de Pronavícola, Rafael Serrano, en el país hay cerca de 40 incubadoras que cuentan con sus propias reproductoras, plantas de incubación y no venden a terceros los pollitos de un día, ya que prefieren mantenerlo dentro de sus granjas para engordarlos y posteriormente procesarlos.

Para Serrano, estas dos genéticas cubren cerca de 95% del volumen del país en pollo de engorde. Pronavícola tiene en ese subsector de pollo ambas genéticas.

“Somos la única incubadora del país que cuenta con las dos genéticas. En el subsector de pollo tenemos 25% de participación del mercado en el nicho no integrado, es decir en los que compran pollito de un día”, sostiene.

Con esta nueva línea genética, los especialistas en esta área en el ámbito mundial trabajan en producir unas especies de donde nazcan pollos que tengan menores tasas de mortalidad, al igual que se enfermen menos y cuenten con una mejor conversión alimenticia, es decir, que el concentrado que ingieren se convierta en carne más eficientemente.

A su vez, se quiere que los ciclos reproductivos de los pollos sean más cortos, pues, como afirmó Serrano, hace 20 años el ciclo de un pollo era de 90 días y hoy se redujo a 42 días dependiendo del peso al que lo quieran sacrificar.

Para el gerente de la regional Norte de Agroavícola San Marino S.A., Juan Carlos Moreno, el mejoramiento genético se hace con le fin de “hacer más productivo y eficiente el negocio para que el productor obtenga una mejor rentabilidad y pueda brindar a sus clientes un buen producto. La idea es conservar siempre la sanidad animal, el bienestar y también la sanidad del humano que lo consume”.

La segunda línea de mejoramiento genético que se comercializa en el país es la ponedora, la cual se enfoca en perfeccionar las gallinas que ponen los huevos, tanto de cáscara blanca como marrón.

El objetivo es lograr una mayor producción en un día, que no tengan una tasa mortalidad alta, que sean resistentes al calor y que la conversión alimenticia sea más eficiente para así obtener un producto de excelentes condiciones para los consumidores.

Dentro de esta línea predominan las razas H&N Brown, Lohmann Brown y Lohmann Blanca y Hy Line.

El primer paso a seguir en el mejoramiento de esta línea, es que las reproductoras son llevadas a granjas de cuarentena y ahí permanecen por 11 semanas.

Posteriormente, pasan a las granjas de producción, donde ponen el huevo fertilizado por el gallo.

Luego, se lleva a la planta de incubación, donde en un proceso de 21 días están las pollitas listas para ser despachada a los clientes.

“En pollitas ponedoras, vendemos 10,5 millones, de un total de 32 millones al año que comercializamos en general, donde 8% son pollitas blancas y 92% son brown”, aseguró el gerente de Pronavícola.

La distribución del mercado colombiano se divide por colores de cáscara de huevo blanco y marrón, de los cuales 92% de las gallinas que hay en el país son rojas, mientras que 8% son blancas. “En el mercado rojo nosotros participamos con un 27%, si sumamos las blancas y rojas la participación nuestra en el mercado de ponedoras es de 31%”, declaró Serrano.

Cabe recalcar que las posibilidades de éxito del mejoramiento genético de las especies avícolas dependen de un conjunto de actividades que deben ser proporcionadas, no solo por los especialistas encargados, sino también por el cuidado que le den las empresas cuando se reciben los animales.

“Al momento de hacer un mejoramiento genético se debe tener en cuenta el consumo de alimento concentrado comparado siempre con la sanidad animal, el bienestar animal la afectación en el humano y por ende el costo”, comentó Moreno.

De la misma manera, es indispensable que los pollitos cuenten con los planes sanitarios y de vacunación necesarios para protegerlos de las diferentes enfermedades que se presentan en los trópicos.

Ayuda del nutricionista Uno de los factores más importantes que ayuda a la permanente evolución de los resultados de campo, tanto en la línea de engorde como en la ponedora, es que las empresas del sector avícola cuentan con un nutricionista dentro de su nómina. Esto con el fin de estar pendientes de que la dieta de los pollos se encuentre permanentemente balanceada para poder lograr que la conversión alimenticia sea mejor cada día, teniendo en cuenta la edad de las aves y el clima de la granja.

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