Fedequinas aclaró los criterios de regulación de manchas del Caballo Criollo Colombiano
La Federación Colombiana de Asociaciones Equinas (Fedequinas) aclaró los alcances técnicos y científicos de la regulación relacionada con las manchas blancas y las zonas despigmentadas en los ejemplares del Caballo Criollo Colombiano de Paso, tras las inquietudes surgidas en el sector equino.
La entidad explicó que una raza equina se define por un conjunto de características heredables y estables, entre ellas el andar, la conformación, el temperamento, la funcionalidad, la salud y la tipicidad fenotípica.
"El manejo responsable de la raza exige lineamientos técnicos claros que orienten la selección, reproducción y evaluación, con el fin de evitar desviaciones que puedan comprometer su identidad y sostenibilidad genética a largo plazo", argumentaron.
Fedequinas, como ente rector, apuntó que su tarea es dar luces sobre los criterios para el registro, y juzgamiento de las razas de caballos. Sobre el Caballo Criollo Colombiano, señalaron que las decisiones se tomaron para preservar a esta raza como patrimonio genético y cultural de Colombia.
Según Fedequinas, las disposiciones adoptadas no constituyen una prohibición del color blanco, sino una reglamentación más detallada sobre los límites de las manchas permitidas, orientada a unificar criterios y evitar interpretaciones dispares en procesos de registro y juzgamiento.
La federación reconoció que manchas blancas moderadas, como estrellas, luceros, listones y calzados bajos o moderados, son naturales y han estado presentes históricamente en la raza sin afectar su desempeño ni funcionalidad. También indicó que la regulación busca mantener estas manchas en proporciones moderadas y evitar que se conviertan en un rasgo predominante que altere la tipicidad racial.
Desde el punto de vista técnico y científico, Fedequinas explicó que las zonas despigmentadas corresponden a áreas sin melanina, condición asociada a una mayor susceptibilidad a lesiones por radiación solar, dermatitis actínica, irritaciones crónicas y procesos inflamatorios, así como a una mayor vulnerabilidad en regiones anatómicas sensibles, especialmente en climas tropicales.
En el ámbito genético, la federación señaló que ciertos patrones extensos de despigmentación se han relacionado con mutaciones específicas, entre ellas las asociadas al gen Ednrb, vinculado al desarrollo del sistema nervioso entérico y de las células productoras de pigmento.
En condiciones homocigotas, estas mutaciones pueden derivar en el denominado síndrome letal del potro blanco, una alteración congénita que impide el funcionamiento normal del sistema digestivo y conduce a la muerte del potro en los primeros días de vida.
Aunque este síndrome no es común en el Caballo Criollo Colombiano de Paso, Fedequinas afirmó que la experiencia internacional demuestra que la ausencia de regulación fenotípica y reproductiva puede favorecer, con el tiempo, la acumulación de genes no deseables. Por esta razón, distintas razas equinas a nivel mundial han optado por regular determinados patrones de despigmentación como medida preventiva y de manejo responsable del acervo genético.
La federación reiteró que los criterios primordiales de selección y juzgamiento continúan siendo los movimientos, el adiestramiento y el fenotipo general, y que el color o las manchas blancas no sustituyen ni superan estos factores.
No obstante, precisó que, como ocurre en toda raza organizada, los aspectos fenotípicos forman parte integral del estándar y deben ser gestionados con responsabilidad técnica y visión de futuro.
Finalmente, Fedequinas invitó a los criadores, expositores y actores del sector a interpretar estas medidas como una herramienta de orientación y fortalecimiento de la raza, y reiteró su disposición permanente al diálogo técnico a través de los canales oficiales, así como su compromiso con la transparencia, el rigor técnico, el bienestar animal y la preservación de la identidad racial del Caballo Criollo Colombiano de Paso.