Miura cierra con honores la Feria de Sevilla
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Víctor Diusabá Rojas

Miura cierra con honores la Feria de Sevilla

27 de abril de 2026
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Miura anduvo en Miura. Por fortuna, hay que decir. Con sus exigencias y sus expresiones tan particulares de fondo y de forma. Con el respeto que impone y con las oportunidades que también brinda. Eso sí, sí hay manos diestras para poderles. Tal y como lo pretendieron Manuel Escribano, que cortó una oreja, Pepe Moral, con lo más complejo, y Román, quien perdió la oportunidad de triunfar al fallar con la espada.

Un telón de fondo así y tres toreros conscientes y dispuestos hicieron de la tarde del adiós de la Feria de Sevilla un extenso capítulo más que agradable que comenzó con el antediluviano (en las hechuras) primero de la tarde, saltó pronto las tablas, hasta tocar la barrera. Esa irrupción quedó atrás cuando, enseguida, Manuel Escribano estuvo eficaz con las banderillas. Ya hablando de lo fundamental, el de la familia Miura mantuvo siempre la cabeza arriba en los tantos viajes que emprendió, aunque se fue quedando corto y mirón. Ante eso, el torero andaluz hizo una sola cosa: echar para adelante, con un solo propósito: someter. Hubo suspenso y emoción, aparte de muletazos de mérito. Saludos.

El segundo fue devuelto por inválido. Ovación a Florito hijo por llevarse el toro de vuelta, con su chaquetilla de corto como engaño. Pepe Moral ligo un manojo de verónicas hechas de física verdad ante el bis, toro que mostró, al menos de salida, prontitud y emoción. Esas facultades se vieron opacadas porque el animal comenzó a salir distraído de los embroques y se tornó caminador, aparte de hacer viento. Moral tomó más de una precaución a la hora de la espada baja con que lo despachó.

Román apostó por la distancia larga para traerse al tercero a su muleta. De ahí salió la serie más cuajada sobre la mano derecha de lo que iba de festejo. Y, enseguida, un natural de colección. El temple y el sitio en acción ante un toro claro, bravo y noble, el mejor en la primera parte de la tarde. Lástima, la espada dio dos veces en hueso y todo quedó en saludo y ovación.

Escribano entusiasmó a la gente con un par de banderillas casi entablerado y del que salió por dentro. A continuación, lo citó en los medios, donde quedaron claro que no había ni fuerza, aunque quizá sí disposición. Con todo y eso, Escribano se las arregló para construir, por momentos, una obra que despertó ilusión en los tendidos. La gente agradeció el empeño y el estoconazo. Oreja.

Dos buenas varas de Francisco Romero fueron objeto de reconocimiento. Eso fue todo, el toro no tenía un pase y Pepe Moral lo demostró.

Román se fajó con el sexto, que no pasaba del todo, mientras se ponía cada vez más amenazante. Entera y saludo.

Ficha de la corrida

Toros de Miura

El primero, exigente. El segundo, de más a menos. El tercero, bravo, palmas en el arrastre. Cuarto con movilidad, pero sin remate, palmas. El quinto, sin opciones. El sexto, corto de embestida.

Pesos:

621, 595, 589, 635, 636 y 605 kgrs.

Manuel Escribano

Verde esmeralda y oro

Saludo y oreja.

Pepe Moral

Blanco y oro

Silencio y leves palmas.

Román

Cielo y oro

Ovación y saludo.

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