Feria de San Isidro: Talavante, puerta grande con gran toro de Núñez del Cuvillo
Comentarios
Víctor Diusabá Rojas

Feria de San Isidro: Talavante, puerta grande con gran toro de Núñez del Cuvillo

08 de mayo de 2026
MÁS COLUMNAS DE ESTE AUTOR
UNIRSE A WHATSAPP

Alejandro Talavante ha escrito en Las Ventas otra página en el libro de un año que le puede catapultar quizá como nunca en su ya dilatada carrera. Por eso, y con toda razón, Madrid se rindió a sus zapatillas en el estreno de la Feria de San Isidro. Faena de esos que valen su peso en kilates. Lo suyo fue belleza y, también, hondura. En especial en largas series de naturales con las que desbordó pasiones en los tendidos durante la lidia a un fabuloso cuarto toro de la tarde de Núñez del Cuvillo, de nombre 'Ganador'. Al final, ambos, torero y toro, se fueron en olor de multitudes. El uno por la puerta grande. El otro, con una vuelta al ruedo póstuma de esas que hacen grandes a los ganaderos. No hubo mucho más, aparte de un buen quinto toro con el que Juan Ortega no estuvo a la altura de sus exigencias.

La corrida abrió con un toro que muy pronto miró, y tiró, hacia los adentros el primero de la tarde, ejemplar de la confirmación de alternativa de Tristán Barroso. Pero en cuanto el torero madrileño de 21 años se puso en los medios, el de Núñez del Cuvillo aceptó el duelo allí, en esos terrenos caros. La faena tuvo relativa ligazón, pero careció de esa emoción que contagia. Silencio tras dos avisos.

El segundo fue protestado por su presentación, que anduvo en el límite. En medio de un ambiente así, lo poco que pudo hacer Alejandro Talavante con un toro apagado se vio aún peor. Silencio.

Las cosas empeoraron a la llegada del descastado tercero del festejo, al que Juan Ortega intentó meter en su muleta retrasada sin encontrar mayor eco. Pinchazos y silencio, más pitos al toro.

Un quite por chicuelinas de Juan Ortega al cuarto de la tarde, turno de Alejandro Talavante, sacó del letargo a la asistencia. Y el propio Talavante dejó ver, en la primera serie con la muleta, que la historia de la fecha inaugural de la Feria podía cambiar. Esos muletazos templados, y con enorme sello personal, sacaron los olés atorados hasta ese momento. Ahora bien, cuando llegaron los naturales inmensos y largos en extensión y hondura, Madrid se puso a la orden del torero extremeño, con un toro, 'Ganador' de nombre, a más en sus embestidas. Faena para el recuerdo, rematada con espada arriba. Dos orejas del bravo y apoteósis de puerta grande para Talavante, con vuelta al ruedo al de Núñez del Cuvillo en medio de atronadora ovación.

El jabonero sucio quinto tuvo acometividad que no encontró respuestas adecuadas de parte de Juan Ortega. La ausencia de temple del torero sevillano dejó ir una opción clara de trascender. Pinchazos.

La voluntad y el arrojo de Tristán Barroso le costaron una cogida sin mayores consecuencias del sexto y, a la vez, el beneplácito de la afición que estuvo con él en los momentos en que pudo correr la mano y sacar algunos muletazos aislados. Palmas.

Ficha de la corrida
Toros de Núñez del Cuvillo
Desiguales de presentación y comportamiento

Pesos:
528, 515, 515, 552, 517 y 525 kgrs

El primero, noble y soso; el segundo, justo de presentación y corto de recorrido; el tercero, sin fondo, pitado en el arrastre; el cuarto, bravo y encastado, vuelta al ruedo; el quinto, encastado; el sexto, con opciones.

Víctor Diusabá Rojas
Especial para Agronegocios
Madrid, España

UNIRSE A WHATSAPP