En Sevilla, buen encierro y tres toreros con trofeo
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Víctor Diusabá Rojas

En Sevilla, buen encierro y tres toreros con trofeo

16 de abril de 2026
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Tarde con grandes opciones, las mismas que brindó el encierro de Santiago Domecq, quien confirmó, si es que hubiese falta, que su hierro echa toros para dar y convidar a quienes quieran sacarles provecho.

Los alternantes aprovecharon la feria de ganado y sacaron dividendos, aunque quizás la tarde pudo ser más fructífera en trofeos. Igual, en los tendidos no hubo tiempo para pestañear desde que el capote, gigante en tamaño, de Miguel Ángel Perera le dio la bienvenida al festejo con un ramillete de verónicas de salón. Igual le salieron los lances del quite que hizo a continuación. Poco picado el animal, un toro hondo, repitió las buenas embestidas ante los cites de David Galván.

Y con el mismo nivel, casi de perfección técnica, vinieron los muletazos de rodillas, largos, y las primeras tandas de derecha del torero de Badajoz a un ejemplar noble y pronto. Sobre la izquierda, el animal bajó el tono, eso sí, sin molestar. Faena de excelencia y de toro para recordar. Oreja, con petición de otra, y ovación en el arrastre al de Domecq.

Lo mejor de la faena de David Galván al segundo fue su cierre, hecho de muleta de mano baja y duende. Antes, pasaron cosas para reconocer, con un torero y un toro que supieron hacer lo suyo, eso sí, en una tarea de profundidad justa. Oreja, tras espadazo fenomenal.

Al bonito tercero Aarón Palacio lo vio pasar siempre tan cerca como acostumbra sentirlos, en sus propias barbas. Y tan largo como es en esencia su toreo. Faena de peso, ajena a los tendidos, ante un toro que no fue fácil. Falló con la espada, palmas y saludo.

Bajo de manos fue el cuarto y con galope como insignia, aunque algo escaso de fuerzas. Perera lo puso en los medios y el de Domecq pareció sentirse a gusto. Sólo que la monotonía se adueñó del momento y todo supo a poco. Espada de pronto efecto. Palmas a los dos.

El penúltimo no traía las mejores hechuras y, aparte, era descompuesto a la hora de ir tras los engaños. En resumen, el faltaron fondo y forma. En la memoria, poco quedó de ese trasteo. Otra mano efectiva la de Galván para despachar a su enemigo.

Palacio supo esperar al sexto, para dibujar con él un par de exquisitas verónicas. Después de cuidarlo en el caballo, el torero de Zaragoza se fue al todo o nada, primero, de rodillas y, enseguida, en el centro del ruedo. Los naturales francos y el mando que impuso, le valieron el favor popular a Aarón. La suerte final vino con trofeo incluido.

Ficha de la corrida

Toros de Santiago Domecq

Bien presentados en general. Ovacionados el noble primero y el repetidor segundo. El tercero fue de más a menos, tornándose complejo. El cuarto peleó en los medios, aunque sin trascender. El quinto no brindó opciones. Y el sexto sacó la cara cuando le exigieron.

Detalles: tarde soleada, sin viento. Poco más de media entrada

Especial para Agronegocios. Sevilla, España

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