Concierto de silencios en duodécimo festejo de la Feria de San Isidro
Seis silencios seis. O, quizá ocho, si se suman los dos toros devueltos. Eso fue el duodécimo festejo de la Feria de San Isidro, un concierto de silencios. Auspiciado por dos hierros: los del Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto, culpables de una corrida a la que le faltó bravura y fuerza, aparte de presentación digna de la Plaza de Las Ventas. Así, José María Manzanares, Juan Ortega y Pablo Aguado, más los casi 23 mil espectadores que llegaron a la catedral del toreo, se quedaron por puertas de lo que pintó como un cartel redondo para ser más bien testigos de un fiasco ganadero.
Una Lluvia de almohadillas fue el remate de esta tarde con sol y sin toros.
Todo pareció prometer un buen día con un ramillete de verónicas acompasadas que sirvieron a José María Manzanares para decir buenas tardes a una plaza llena y expectante. Pero la falta de fuerza del toro echó todo por la borda. Entera y silencio.
Devuelto el segundo, por invalidez, vino un sobrero de José Vázquez que se escupió de los caballos y anduvo buen rato suelto por el mundo, aparte de casi no poder sostenerse en pie. Un bodrio, el regalito. Silencio.
En los medios, Pablo Aguado, trajo al ruedo esa naturalidad que lleva su marca de artista caro. Fueron tres tandas de derecha para guardar en la memoria. Las únicas que aguantó el de San Lorenzo antes de rajarse. Espada caída y sinnúmero de fallos con el descabello hasta escuchar los tres avisos.
Devuelto también el cuarto, vino uno de El Freixo que tampoco resolvió el problema. Porque, igual, echó la cara arriba o no terminó los viajes. Espada de efecto fulminante de parte de Manzanares.
El colorado quinto se tornó pegajoso y las intenciones de Juan Ortega de alcanzar algún trofeo se vieron trocadas por las de abreviar.
El sexto, burraco de capa, tuvo más emoción que todos los anteriores, pero la falta de fuerza redundó de forma negativa en sus acometidas. Es decir, quiso, pero no tenía cómo.
Ficha de la corrida
Toros del Puerto de San Lorenzo (1o 2o, devuelto, y 3o) y La Ventana del Puerto (4o, devuelto, 5o y 6o)
Pesos: 589, 525, 604, 542, 562 y 545 kgrs.
El primero, sin fuerza. El segundo bis, de José Vázquez, inválido. El tercero, breve y rajado. El cuarto, bis, de El Freixo, sin calidad ni fondo. El quinto sacó mal estilo. El sexto, con movilidad y sin fuerza.
- José M Manzanares
Nazareno y oro
Silencio y silencio. - Juan Ortega
Oliva y oro
Silencio y silencio. - Pablo Aguado
Celeste y oro
Pitos, tras tres avisos y silencio.
Víctor Diusabá Rojas
Especial para Agronegocios
Madrid, España