La renovación, densidad y fertilización son tres actividades fundamentales para lograr una mejor productividad y una mayor rentabilidad. Aunque no son las únicas, estas tres prácticas definen en gran medida el éxito del negocio cafetero y los ingresos económicos. Con la probabilidad que se presente el fenómeno de El Niño, estas tres prácticas toman mayor relevancia para la producción de los siguientes años, razón por la cual debemos implementar acciones oportunas y preventivas para aprovechar al máximo los beneficios que se presentarán por el clima de los siguientes meses.
Renovación
¿Sabía usted que Cenicafé encontró que en una hectárea de café que se renueva y no se le hace la cosecha sanitaria, puede generar entre 2,6 y 4,5 millones de adultos de broca? Esta cifra es alarmante teniendo en cuenta que en el fenómeno de El Niño, por el incremento de la temperatura, la reproducción de la broca es mayor y más rápida.
Cosecha sanitaria: Antes de hacer el desrame, debemos raspar todos los frutos que quedaron en el lote. Utilice guantes de carnaza para que esta labor sea más eficiente. El café recolectado se debe solarizar, sometiéndose a altas temperaturas, ya sea en marquesina cerrada o silo, con el fin de acabar con todos los estados biológicos de la broca (huevos, larvas, pupas y adultos). Este café se puede vender obteniendo ingresos económicos que aportan al pago de esta labor.
Renovación por zoca: inmediatamente después de hacerse el corte se debe aplicar un fungicida protectante y aplicar pintura anticorrosiva con una brocha para evitar la entrada de hongos causantes de llagas de la raíz.
Renovación por siembra: Esta se debe hacer al inicio de la época de lluvias de su región. Consulte la aplicación “épocas de siembra” en la página web agroclima.cenicafe.org
Resiembras: tener listo el colino para sembrar al inicio de las lluvias y evitar al máximo pérdidas de árboles. Un árbol que falte en el lote es menor producción, por ende menor rentabilidad.
Densidad de siembra
Establecer altas densidades de siembra tiene ventajas asociadas a un mejor aprovechamiento del agua y los nutrientes, menor efecto de altas temperaturas, mayor productividad, reducción en la duración de los ciclos de producción.
Las altas densidades contribuyen a mejorar el reciclaje de nutrientes y reducir las pérdidas de suelo por erosión. Además, la mayor cobertura del terreno con un adecuado número de plantas disminuye el período de interferencia ocasionada por las arvenses y promueve la reducción de los costos en el manejo de estas y el aprovechamiento más eficiente de las áreas de cultivo.
En Colombia, sembrar menos de 6.000 plantas de café por hectárea es desaprovechar la oportunidad de producir más café. De acuerdo a la investigación de Cenicafé, podemos sembrar hasta 10.000 plantas de café por hectárea, dependiendo de las condiciones de cada finca y de cada región.
Fertilización
La fertilización de los cafetales aumenta la fertilidad del suelo, mejora la nutrición de las plantas, incrementa la productividad de los cultivos, favorece las cosechas de buena calidad y eleva la rentabilidad de la finca. Los nutrientes de mayor demanda por las plantas son el carbono, hidrógeno y oxígeno; estos provienen del agua y de la atmósfera, y representan cerca de 95% del peso de la planta. El 5% restante se encuentra en el suelo; nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre son los nutrientes minerales con mayor demanda, razón por la cual reciben el nombre de macronutrientes; otros como el hierro, manganeso, cobre, cinc, boro, cloro, molibdeno y níquel, por su baja demanda, son llamados micronutrientes.
Después de la cosecha, la planta necesita recuperarse e incrementa la demanda de nutrientes, momento oportuno para hacer la fertilización y aumentar la probabilidad de obtener altas producciones. Con esta labor, las plantas forman suficientes raíces, tallos, ramas y hojas, órganos que también demandan nutrientes y sin los cuales sería imposible lograr la formación de frutos, que son los responsables de la productividad y, por ende, de la rentabilidad.
El análisis de suelo nos permite conocer la fertilidad del suelo y definir planes adecuados de nutrición. Es una herramienta que ayuda a reducir los riesgos económicos y ambientales. Aplique fuentes de buena calidad, fertilice oportunamente, evite el agotamiento del suelo y el paloteo de las plantas y asegúrese que el suelo tenga suficiente humedad al momento de aplicar el fertilizante.
Estas acciones nos permitirán tener un sistema de producción de café más preparado para aprovechar los efectos positivos que tiene el fenómeno de El Niño en la caficultura colombiana.