Mecanismo Protección Anticipada del Ingreso, cosechando derechos cafeteros
El Comité Nacional del Fondo de Estabilización de Precios del Café FEPCafé, aprobó el mecanismo de Protección Anticipado del Ingreso Cafetero PAI, Cosechando Derechos Cafeteros - Fertilización para la Vida, con un aporte de $10.000 millones del Gobierno Nacional, a través del Programa FAIA Café y $40.000 millones, provenientes de los rendimientos financieros de 2025 del ahorro de las familias caficultoras en el Fondo de Estabilización de Precios del Café.
Es importante aclarar que no se está utilizando el capital FEPCafé, se están utilizando los rendimientos financieros del año 2025, cuyas utilidades se reinvierten estratégicamente para sostener la productividad del sector. Son $50.000 millones para fertilización y/o insumos teniendo en cuenta que este mecanismo beneficia a los caficultores registrados y activos en el Sistema de Información Cafetera - SICA a 31 de marzo de 2026.
De los 6 centavos de dólar por libra que aportan las familias caficultoras a través de la contribución cafetera, medio centavo de dólar se destina al Fondo de Estabilización de Precios del Café (FEPCafé), administrado por la Federación Nacional de Cafeteros. Este instrumento fue creado para proteger los ingresos de los productores frente a la volatilidad del mercado, y para este caso específico, por el riesgo que se genera por el aumento en el precio de los fertilizantes por factores geopolíticos, la caída en la cotización del dólar, la probabilidad de un fenómeno de El Niño y la necesidad de fertilizar en el momento oportuno y en las cantidades correctas.
Desde el punto de vista agronómico, cuando se deja de fertilizar o se hace de manera incompleta, los efectos negativos impactan el ciclo fisiológico y productivo del cafeto, afectando directamente la rentabilidad. La falta de nutrición de los cafetales significa menos producción y menos ingresos económicos. En otras palabras, la fertilización también se convierte en una herramienta de adaptación climática y de protección del ingreso.
- Las áreas en renovación menores de un año podrán recibir hasta 40% del costo de fertilización entre 0,2 y una hectárea.
- Las áreas en producción entre dos y cinco años accederán hasta a 30% del costo de fertilización entre 0,2 y 2 hectáreas.
El área máxima en la cual este mecanismo puede beneficiar a las familias caficultoras es de 3 hectáreas. Además, las mujeres caficultoras y los jóvenes menores de 28 años, registrados en el SICA recibirán un 5% adicional. El programa tiene cobertura en los 610 municipios de los 23 departamentos que producen café en nuestro país y está disponible para todos los caficultores colombianos.
Otro aspecto importante es que el mecanismo mantiene el principio de corresponsabilidad económica: cubre parcialmente el costo de fertilización y el caficultor deberá aportar el valor restante, promoviendo decisiones productivas, agronómicas y sostenibles desde el punto de vista financiero.
Para acceder a los beneficios que le ofrece este mecanismo, el caficultor deberá acercarse a la oficina del comité de cafeteros de su municipio y/o consultar a su extensionista quien mediante una plataforma le dirá si puede ser beneficiado, las cantidades y lugares donde puede adquirir el fertilizante y/o insumos. Es muy importante tener en cuenta que desde el momento que sea aceptado tiene 15 días para hacer la compra. Además, este mecanismo opera “primero llegado, primero servido” lo que quiere decir que se entregará en orden de inscripción y hasta agotar los recursos.
La verdadera protección del ingreso cafetero no comienza cuando cae el precio del café; comienza mucho antes, cuando el productor logra mantener cafetales sanos, nutridos y productivos.
Desde su creación en 2019, el FECPCafé se ha venido capitalizando con los aportes de las familias caficultoras. Hoy mediante el mecanismo de Protección Anticipado del Ingreso Cafetero PAI, Cosechando Derechos Cafeteros - Fertilización para la Vida, existe una disponibilidad de $50.000 millones para fertilización y/o insumos.
El futuro del café colombiano no depende solo de los ciclos favorables del mercado internacional, sino de la capacidad de construir una estrategia conjunta entre la FNC, el Gobierno Nacional y las familias caficultoras para proteger la productividad, sostener la rentabilidad y enfrentar de manera anticipada los desafíos climáticos, financieros y agronómicos del sector. Solo así será posible consolidar una caficultura competitiva, sostenible y rentable.