Consejos del Profesor Yarumo, protección del recurso suelo
Para mejorar la salud del suelo, desde la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia siempre hemos promovido el cuidado y restauración del ambiente, el manejo sostenible del suelo y el agua, la mitigación y adaptación al cambio climático y la protección de un suelo saludable que garantice la producción sostenible de alimentos cumpliendo sus funciones ecológicas. La adopción del sistema de producción de café se fundamenta principalmente por las restricciones climáticas las cuales limitan el desempeño productivo de las variedades mejoradas de café. Frente a la variabilidad climática y en este caso específico el fenómeno de El Niño, mis consejos de hoy están enfocados el recurso suelo:
Sistema agroforestal de café (saf)
El éxito de asociar árboles dentro del cultivo de café en Colombia se basa principalmente en mejorar las condiciones microclimáticas del sitio de siembra para favorecer el crecimiento y la producción de café, en áreas con limitaciones para el cultivo a libre exposición solar. Esta estrategia ha garantizado alta productividad cuando se controla la sombra a partir de los ajustes en la densidad de árboles por hectárea, la implementación de podas de formación y el mantenimiento del dosel de los árboles, así como la definición del sistema de producción en función de las condiciones climáticas del sitio.
Cenicafé encontró que los excesos de sombra tienen un efecto perjudicial por el incremento de enfermedades foliares como la roya del cafeto y la gotera, pueden alterar la dinámica de plagas como la broca del café, modificar la respuesta en la asimilación de los fertilizantes, afectando la producción y la rentabilidad.
Utilizar árboles dentro del sistema de producción de café en necesario cuando:
- La finca está ubicada por debajo de los 1.400 msnm.
- Cuando se presenta falta de agua en el suelo en cualquier época del año o durante El Niño.
- Si hay daños en el grano por falta de agua, defoliación o paloteo.
- Altas temperaturas y brillo solar.
Un adecuado manejo de la sombra desde la fase de establecimiento del cultivo en los sistemas agroforestales con café puede garantizar una buena productividad.
Coberturas vivas
Para mejorar la salud del suelo, este se debe proteger con coberturas vegetales, y evitar su labranza. Las arvenses nobles y las coberturas leguminosas, ayudan a mejorar la fertilidad del suelo, y disminuir la presencia de arvenses competitivas. De acuerdo a la investigación de Cenicafé:
- Una buena alternativa para proteger el suelo es el establecimiento de arvenses nobles mediante el MIA (Manejo Integrado de Arvenses), con menores labores en su implementación en el cultivo.
- Las arvenses maní forrajero y amor seco son viables como coberturas en el cultivo de café. El maní forrajero se destaca por su mejor adaptación y ser tolerado en el plato del árbol, mientras que el amor seco es una alternativa para las calles del cultivo, favorece la reducción del aluminio y el aporte de potasio, si se aplica como mantillo en el plato del café.
- Las arvenses nobles y las coberturas leguminosas no afectan la producción del café, a excepción del amor seco cuando crece como cobertura viva en los platos del cultivo, no obstante, en las calles este es una buena opción.
- Las arvenses nobles y el maní forrajero pueden crecer en los platos, pese a eso, siempre es necesario hacer un manejo oportuno, realizando cortes manuales, evitando que estas coberturas en el plato sobrepasen los 15 cm de altura y no cubran las ramas inferiores del café.
- El maní forrajero en cuatro cortes al año puede aportar 18 toneladas por hectáreas de biomasa seca al suelo, el amor seco 11,3 y las arvenses nobles 8,2.
- Implementando las arvenses nobles y coberturas de maní forrajero y amor seco en su cultivo, mejora la salud del suelo sin afectar la producción.
Las familias caficultoras colombianas cuentan con información climática de las zonas cafeteras ya que su Federación desde de los años 40, a través de Cenicafé, viene recopilando esta información para poderla utilizar, de manera preventiva, haciendo las labores agronómicas de manera oportuna, sobre todo como prevención ante las posibles afectaciones negativas que este fenómeno climático pueda causar a las plantas de café. Aunque la realidad es que en gran parte del país cafetero después de un fenómeno de El Niño se viene una gran cosecha siempre y cuando se realicen las labores agronómicas oportunamente.