Hay mecanismos más eficientes para financiar la biodiversidad
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Mariana Sarmiento

Hay mecanismos más eficientes para financiar la biodiversidad

15 de febrero de 2023
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En la medida que se intensifica el debate sobre la integridad, la funcionalidad y la gobernanza de un sistema voluntario de acreditación de la biodiversidad, hay algunas ideas específicas sobre la conservación, la restauración y los derechos que han cobrado relevancia durante la última década. Estas son pertinentes para el desarrollo de este nuevo mecanismo de financiamiento, considerando los aprendizajes y fallas de los mercados ecológicos voluntarios actuales.

Para que los créditos de biodiversidad voluntarios (biocréditos) funcionen para la naturaleza y sus protectores, debemos salirnos del marco de los créditos de carbono por razones técnicas, sociales y prácticas. Necesitamos crear un nuevo marco que valore los ecosistemas naturales existentes y en recuperación y que pueda acelerar con éxito la financiación para la conservación de la biodiversidad y quienes la salvaguardan.

Los biocréditos se crean para hacer frente a la pérdida de especies, las amenazas y la destrucción permanente del hábitat que se ha acumulado con el tiempo, mientras que los créditos de carbono nacieron para que los emisores puedan compensar anualmente.

Como la naturaleza del problema que abordan es diferente, los créditos de biodiversidad no pueden modelarse a partir de los de carbono. Desde el punto de vista operativo, este debería permitir inversiones iniciales y esfuerzos dedicados al desarrollo de proyectos de conservación de la biodiversidad que generen resultados ecológicos duraderos y medibles.

No hay dos lugares ecológicamente iguales, lo que da como resultado dinámicas de recuperación variadas entre los ecosistemas. Algunos se regeneran con bastante rapidez, mientras que otros pueden tardar décadas. Esto exige pensar en los créditos de biodiversidad de una manera que sea coherente con la dinámica natural y no cree un sesgo hacia sistemas de recuperación más rápida.

Medir los resultados ecológicos relacionados con la conservación o recuperación de la biodiversidad requiere analizar diferentes tipos de indicadores. Los biocréditos necesitarán enfoques y métricas multivariados en sus esquemas de monitoreo e informes, que se verán influenciados por el ecosistema y el tamaño del proyecto.

Los créditos de biodiversidad solo se pueden generar con la naturaleza y las personas que cuidan esos ecosistemas naturales, a diferencia de los créditos de carbono que se pueden generar a partir de una multitud de fuentes. Esto significa que los tiempos para entregar resultados ecológicos medibles solo pueden enmarcarse a través de una lente socioecológica que tenga en cuenta los procesos sociales y ecológicos locales, algo que no ocurre con los créditos de carbono.

Los créditos de biodiversidad estarán íntimamente ligados a las personas, las comunidades y su tenencia y títulos de propiedad. Por lo tanto, la capacidad de los biocréditos para contribuir a los objetivos del Marco Global de Biodiversidad 30x30 también está relacionada con las necesidades financieras de las partes involucradas, que deben estar respaldadas por seguridad financiera a largo plazo.

Los proyectos de créditos de biodiversidad, su evaluación, monitoreo e informes deben ser significativos y comprensibles para los gestores de la naturaleza. Crear un enfoque nomotético con leyes universales aplicadas a todos los ecosistemas y proyectos de biodiversidad creará problemas de desconfianza. Por lo tanto, un sistema de créditos de biodiversidad tiene la posibilidad de adoptar procesos de monitoreo participativos.

Por último, para lograr los objetivos del Marco Global de Biodiversidad del CDB se requiere que, tanto las acciones de preservación como de restauración de la biodiversidad sean actividades elegibles y priorizadas por los proyectos. Aquí es importante entender que ambas acciones son valiosas. Por un lado, la preservación permite proteger bosques en pie, con alta diversidad en términos de composición, estructura y funcionalidad.

Por el otro, la restauración, es necesaria en el contexto actual de altas tasas de cambio en el uso del suelo. Esta última, podría desincentivarse por ser inherentemente más costosa, por lo que debe ser tenida en cuenta de manera diferencial en el cálculo de los esquemas de biocréditos.

Finalmente, vale la pena señalar que para que un sistema de créditos de biodiversidad funcione, los precios de los créditos deberán convertirse en el verdadero costo de gestión del proyecto que aseguren la permanencia técnica, financiera y jurídica de las acciones. A la gente se le debe reconocer bien para hacer un buen trabajo y para proteger y restaurar el medio ambiente. El desafío es crear protocolos y estándares que promuevan la alineación de intereses para que todos reciban una compensación adecuada a medida que se obtienen los resultados de conservación. Esto se aplica a propietarios y administradores de tierras, desarrolladores y administradores de proyectos, inversionistas, administradores de registros, comercializadores y compradores.

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