El futuro de los alimentos se cultiva con innovación
Cada vez que abrimos un paquete de papas o compartimos un snack, pensamos en sabor y calidad. Rara vez pensamos en el suelo donde creció ese cultivo, en el agua que hizo posible la cosecha o en las herramientas que ayudan a un agricultor a enfrentar un clima cada vez más desafiante. Sin embargo, el futuro de los alimentos no se define en los supermercados ni en las plantas de producción: comienza mucho antes, en el campo. Es allí donde se construye la capacidad de producir alimentos de manera sostenible y de garantizar la seguridad alimentaria de las próximas generaciones.
En PepsiCo conocemos de cerca esa realidad. Nuestro negocio nace en el campo, junto a los agricultores que cultivan los ingredientes con los que elaboramos marcas como Papas Margarita, Natuchips y DeTodito. Por eso trabajamos con pequeños y medianos productores y comunidades rurales en 33 municipios de 17 departamentos, convencidos de que la innovación, el conocimiento y la sostenibilidad son claves para construir sistemas alimentarios más resilientes.
Ese recorrido, de la semilla a la sonrisa, resume la manera en que entendemos nuestra cadena de valor y refleja el propósito de pep+, nuestra estrategia que pone la sostenibilidad y a las personas en el centro del negocio. Cada avance en la producción agrícola, desde una práctica regenerativa hasta una herramienta tecnológica, contribuye a fortalecer ese ecosistema y a llevar cada día nuestros productos a millones de hogares colombianos.
Esta visión se traduce en acciones concretas. Impulsamos modelos de agricultura regenerativa, promovemos biofábricas comunitarias que transforman residuos en bioinsumos y acercamos tecnologías como estaciones meteorológicas e inteligencia artificial para optimizar el uso del agua, mejorar la productividad y anticipar los efectos de la variabilidad climática. Gracias a iniciativas como Las Manos Detrás de Natuchips, pequeños agricultores han logrado reducir hasta en un 80 % sus costos de insumos, mejorando la rentabilidad de sus cultivos.
Pero la transformación del agro no depende únicamente de la tecnología. Ocurre cuando el conocimiento llega a las personas. Por eso desarrollamos programas como Ella Alimenta al Mundo y Las Manos del Campo, que fortalecen habilidades productivas, promueven el liderazgo femenino y amplían las oportunidades en las zonas rurales. Solo en 2025, estas iniciativas contribuyeron al fortalecimiento de más de 10.700 pequeños productores de papa y plátano y beneficiaron a 2.200 mujeres rurales.
La experiencia también nos ha enseñado que ningún actor puede enfrentar estos desafíos por sí solo. Agricultores, empresas, Estado, academia y organizaciones sociales tenemos un papel complementario para acelerar la innovación y desarrollar soluciones adaptadas a cada territorio. Gracias a ese trabajo conjunto, en 2025 impulsamos 14 iniciativas que beneficiaron directamente a más de 25.000 colombianos y alcanzaron a más de 263.000 personas de manera indirecta.
Porque cuando el campo avanza, Colombia avanza. En PepsiCo queremos seguir recorriendo ese camino junto a los agricultores colombianos, impulsando innovación, compartiendo conocimiento y generando oportunidades para construir sistemas alimentarios cada vez más resilientes. Ese es el verdadero significado de ir de la semilla a la sonrisa.