¡Si así es el desayuno no me imagino el almuerzo!
Colombia posee una frontera agropecuaria de aproximadamente 42 millones de hectáreas, de las cuales se encuentran cultivadas alrededor de 6 millones. Por otra parte, el área apta para ganadería es de aproximadamente 27 millones de hectáreas.
Un 7 de Julio de 1970 nació la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc), movimiento campesino cuyos principios están enmarcados en el acceso a la tierra, la dignidad y la participación. Para nadie es un secreto, además, que sectores de la izquierda han querido atribuirse ese discurso y poner la tierra como una de sus grandes reivindicaciones.
El conflicto armado en Colombia y la manipulación de los sectores campesinos por parte de grupos ilegales y sectores de esa izquierda llevó a que en la época de los 60 y 70 se acrecentara el fenómeno de las invasiones de tierra en el país, acrecentando esa violencia ante la respuesta de los propietarios en defensa de sus predios. Durante los 80, los90 y buena parte del presente siglo ese fenómeno, que entre otras es un delito, se había reducido considerablemente.
Desafortunadamente desde que inició el Gobierno de Gustavo Petro las invasiones ilegales de tierras se han multiplicado considerablemente. Actividades como la Ganadería y la palma de aceite se han visto considerablemente afectadas siendo objeto de recurrentes invasiones.
Las mismas se dan en varias modalidades. La primera y más común es la invasión a tierras ofrecidas a la Agencia Nacional de Tierras, en las cuales existe un proceso de compra por parte de la entidad y que no se ha definido aún. La segunda modalidad son las invasiones a predios con propietario probado, sin ofrecimiento ni proceso de compra por parte de la Agencia. Y la tercera modalidad son tierras incautadas por el estado por diferentes motivos, que están bajo tutela de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y por lo general tienen un contrato de arrendamiento a un particular.
En esta materia el 2026 no empieza bien!. Ya se presentaron las primeras invasiones a varios predios de particulares en el Municipio de Cicuco, en la depresión momposina en el Departamento de Bolívar.
Sabemos que se colocaron las respectivas querellas para el desalojo, pero la colaboración de la Inspección y de la administración municipal ha sido muy poca. De destacar el permanente apoyo de la Policía Nacional y de las Fuerzas Militares. A pesar de ello las tierras se mantienen invadidas por una asociación de campesinos que supuestamente reclama las mismas ante la Agencia Nacional de Tierras. Para los propietarios incertidumbre y zozobra ante la situación.
Este fenómeno, que como dijimos es un delito, trae así graves consecuencias para ganaderos y agricultores. Además de los costos del proceso jurídico que esto conlleva, de la destrucción de pasturas y cultivos , se genera una inmensa incertidumbre que termina por frenar los procesos de nuevas inversiones en el Campo Colombiano.
Si a esto le sumamos recientes situaciones de abigeato en los departamentos de Atlántico y Valle del Cauca vemos que este 2026 marca una realidad para el Agro y la Ganadería Colombiana que no serán nada fácil. ¡Si así es el desayuno no me imagino el almuerzo!
Nota 1. Condeno el robo de 47 novillas F1 Gyrolandas en el departamento del Atlántico y de 7 vacas preñadas Brahman en el Valle del Cauca. Instamos la colaboración de la comunidad y de las fuerzas del orden para recuperar los ganados.