Inmensa la responsabilidad del ICA en la Patria Milagro
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Juan Gonzalo Botero Botero

Inmensa la responsabilidad del ICA en la Patria Milagro

19 de agosto de 2026
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He tenido conocimiento de que el Gobierno nacional ha escogido al Dr. Carlos Eduardo Campo Cuello para ocupar la Gerencia General del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). El Dr. Campo es un destacado profesional cesarense, con una importante experiencia en el sector agropecuario de la Costa Caribe, y estoy seguro de que tiene toda la capacidad para liderar la que, para mí, es la institución “madre” del sector agropecuario colombiano.

El Dr. Campo se une a nombres como los de Fernando Peñaranda —su primer gerente—, Jorge Ortiz Méndez, Álvaro Abisambra, Andrés Valencia, Andrés Fernández y, más recientemente, Deyanira Barrero.

El ICA ha enfrentado inmensos retos desde su fundación, en la década de los años sesenta del siglo anterior. Nació con dos pilares fundacionales: garantizar la sanidad vegetal y animal, y fortalecer la investigación, la ciencia y la tecnología en el campo colombiano. En 1993, este segundo pilar pasó a ser responsabilidad de Corpoica, conocida actualmente como Agrosavia.

Enfrenta el nuevo gerente muchos desafíos. En primer lugar, debo mencionar la revisión administrativa de los procesos misionales, el estado de la nómina de planta y contratación, y la situación presupuestal, que, según me cuentan amigos, es muy difícil. Ojalá empiece a programar desde ya la transición entre el final de este año y el principio de 2027, cuando la operación del Instituto suele tener serios traumatismos debido a la situación de la contratación del personal encargado de esos procesos en las regiones.

En materia de sanidad y protección animal, el desafío no es menor. Solucionar finalmente la operación del Sistema Nacional de Identificación y Trazabilidad Ganadera (Sinigan) está en el primer punto de la agenda. Las pérdidas del sector ganadero han sido inmensas por cuenta de la demora en perfeccionar su operación.

De igual forma, generar tranquilidad para el sector de las exportaciones de ganado en pie y carne contribuirá a dinamizar nuevamente un mercado tan maltratado por el gobierno anterior. Fortalecer los procesos de sanidad avícola y porcina, la bioseguridad, la inocuidad y la competitividad exportadora de esos sectores deberá estar en la mira del Gobierno.

La sanidad agrícola también enfrenta situaciones que ameritan toda la atención. Mantener el esquema de protección adelantado en la zona bananera del Magdalena para controlar el Fusarium R4 en banano; apoyar al sector palmero en el manejo de la pudrición del cogollo y la marchitez letal; al sector citricultor con el dragón amarillo, y al sector cafetero, por mencionar solo algunas de ellas.

Es fundamental fortalecer el papel del Instituto en temas de diplomacia sanitaria y en la llegada de nuestros productos agropecuarios a muchos de los mercados mundiales. Para ello, apoyar a los productores en la certificación en buenas prácticas agrícolas y ganaderas es fundamental; esto abre puertas y hace más atractivos nuestros productos.

Retomar el ingreso de nuestra carne bovina al mercado de los Estados Unidos es fundamental, más ahora con la crisis de la industria cárnica en ese país.

Quiero aprovechar esta columna para agradecer a los más de 1.500 ganaderos y agricultores que postularon mi nombre para ocupar la Gerencia del Instituto. De la misma forma, agradecer a los gobernadores de Córdoba y Bolívar; a la Asociación de Ganaderos del Norte de Colombia; a la Federación de Ganaderos de Córdoba; a los comités de ganaderos de La Guajira, Caquetá, Santa Ana, El Banco y San Ángel; al Comité de Cruces Cebuino y Lechero; a Asosimmental; a la Asociación de Mujeres Agroganaderas de Colombia; a la Asociación Vecinos del Magdalena; a las sociedades de ingenieros agrónomos; a la Asociación de Ingenieros Agrónomos Egresados de la Universidad de Nariño, y a todos los gremios que amablemente se unieron para apoyar esa postulación. Mi orgullo y reconocimiento siempre para ellos.

La misma nació del interés de muchos productores y logró unir la voz, sobre todo, del sector ganadero colombiano en torno a un objetivo común. En ningún momento el objetivo fue presionar al Gobierno; por el contrario, el llamado ahora es a rodear al nuevo gerente y al ministro Dangond para que puedan cumplir el objetivo de sembrar un campo milagro, garantizando la sanidad animal y vegetal del agro colombiano.

¡La tarea del nuevo gerente es inmensa! En estas líneas he dejado algunos de los puntos que debería incluir esa tarea. ¡Éxitos! Inmensa la responsabilidad del ICA en la Patria Milagro.

Nota: Mi agradecimiento a Neil Bustamante, JR Gamarra, Gonzalo Noguera, Humberto Lora, Johana Fernández, Guillermo Villar, Mario Fernández Murgas, Miguel Lacouture, Silverio Herrera, Felipe Botero, Milagro Ojeda, Rafael Torrijos y Filipo Rappaoli, por mencionar solo algunos, por su gestión y cariño. Dios les pague.

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