Hay que desenredar la madeja
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Juan Gonzalo Botero Botero

Hay que desenredar la madeja

26 de agosto de 2026
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El pasado 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, el país se sacudió; temblaron nuestros cimientos; muchos murieron y otros tantos perdieron todo lo que tenían. El dolor y la tragedia nuevamente tocaron a la puerta de muchos colombianos.

Este catastrófico desastre se produjo precisamente al inicio del primer día hábil del nuevo gobierno en Colombia. Como era lógico, a partir de ese momento sus acciones se enfocaron en la atención a las víctimas y los damnificados del terremoto. El Presidente ha visitado las regiones y las ciudades afectadas. Su esposa ha liderado la campaña de atención humanitaria y ha acompañado al primer mandatario, trabajando hombro a hombro con él. El Estado ha cumplido, así algunas voces críticas digan lo contrario.

A pesar de esto, los efectos del terremoto afectarán los planes que el Gobierno tenía para la construcción de lo que han llamado «la patria milagro». Se habla de más de $30 billones necesarios para la reconstrucción de las regiones afectadas. En aportes realizados por gobiernos amigos, organismos multilaterales, gremios y empresas privadas se cuentan alrededor de $2 billones. ¡Faltan $28 billones!

Recoger estos recursos obligará a realizar traslados presupuestales, cancelar programas y proyectos e incluso se plantea una reforma tributaria. Será necesario el sacrificio de todos los colombianos para la reconstrucción de las regiones afectadas.

Paralelo a esto, en la Costa Atlántica y el Tolima ya se empiezan a sentir los efectos del fenómeno de El Niño. Temperaturas superiores a los promedios de la época y de la región; incluso hemos tenido lugares donde la sensación térmica ha llegado a los 50 grados centígrados. Precipitaciones por debajo de los niveles normales que van a generar un déficit hídrico, precisamente en una época del año en la que pocas veces se había presentado.

Incendios forestales, algunos provocados por manos criminales, en el Tolima. Fedegan ya habla de más de 8.500 reses muertas y pérdidas cercanas a los $50.000 millones solo para el sector ganadero. En el Tolima, ¡más de 30.000 hectáreas perdidas!

El ministro Dangond ha planteado la implementación de una línea de crédito especial, con plazos amplios, tasa de interés subsidiada e incluso incentivo a la capitalización rural para la construcción de pozos profundos, ramales de riego predial e instalación de paneles solares para la operación de estos sistemas de riego. Él ha llamado a este paquete «el combo McDonald's». A mi parecer, es una propuesta interesante que tiene el desafío de su implementación en el corto plazo. Ojalá no se vea afectada por la tramitología estatal y la burocracia bancaria, porque agricultores y ganaderos la necesitan ya.

¡Pensar en un bloque de búsqueda especial para atacar a quienes provocan los incendios! ¡Autoridad y firmeza con quienes quieren incendiar el país!

Recomiendo, asimismo, apoyar a los ganaderos en el traslado de sus animales a aquellas tierras donde la disponibilidad de forrajes sea adecuada; es decir, aquellas tierras ribereñas de los ríos Magdalena y Cauca. Además, se deben pensar y financiar opciones alternativas de alimentación, como silo de maíz y girasol. A futuro, deben retomarse los programas de siembra de estos forrajes a través de Agrosavia y gremios como Fenalce.

Es fundamental activar las mesas agroclimáticas lideradas desde el Ministerio de Agricultura para verificar el avance del fenómeno en el tiempo y emitir recomendaciones permanentes a agricultores y ganaderos de Colombia.

Ni qué decir de la latente amenaza de un posible apagón en el país. Es fundamental monitorear el estado de los embalses y buscar opciones para el pago de la deuda actual con los generadores de las térmicas. En la Costa Atlántica ya hemos sentido apagones constantes en varias subregiones.

Yo confío en la capacidad del Gobierno y estoy seguro de que esto no sobrepasará su capacidad. Si lo hace, ¡podría ser otro nuevo desastre!

La situación no es fácil. La herencia política y económica que dejó el gobierno anterior hace más complicada la situación. Se requiere conocimiento de la situación, experiencia en el manejo del Estado, humildad para llegar a todos los sectores de la sociedad y mucha firmeza.

El país está enredado; hay que desenredar la madeja.

Nota: Muy preocupante la situación de la reforma pensional, que pone en riesgo los ahorros de quienes tienen menos de mil semanas cotizadas. ¡Es un robo a esas generaciones!

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