Transformación digital del agro, apuesta a futuro
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Catalina Salazar

Transformación digital del agro, apuesta a futuro

21 de junio de 2019
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La economía digital supone para los sectores productivos la adopción de tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial, la nanotecnología, la biotecnología y especialmente la posibilidad de utilizar Internet para el desarrollo de actividades que generan productividad e ingresos a través del pago servicios o bienes.
El sector agrícola en Colombia no es ajeno a esa realidad por lo que el gobierno y el sector privado han promovido iniciativas y programas para digitalizar o más bien transformar digitalmente a las comunidades rurales, con el objetivo de que puedan dar respuesta a los desafíos de la globalización y las nuevas tendencias de los mercados actuales. Iniciativas como los kioscos Vive Digital, por ejemplo, representan un paso importante en este proceso.
En promedio, según la última gran encuesta desarrollada por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la cobertura en Internet en zonas rurales es cercana a un 26%, lo que muestra que el trabajo para lograr una cobertura superior en servicios de Internet, datos y telefonía debe ser asumido como una política de Estado, un compromiso de todos los gobiernos.
Pero para que esta tecnología los beneficie necesitamos un plan.
Para ello hay factores importantes que se deben tener en cuenta, sobre todo para cumplir el objetivo de hacer que las personas, especialmente los habitantes de las zonas rurales, aprovechen las ventajas de las herramientas digitales. El primero es aumentar la capacitación para el desarrollo de habilidades digitales básicas y el segundo es mejorar la cobertura y el acceso a servicios como Internet móvil, mediante el cual los agricultores podrían incursionar en el comercio electrónico para vender directamente sus productos sin contar con intermediarios, lo que representaría una mejora en sus ingresos y en últimas, en su calidad de vida.
Por último, es necesario tener en cuenta las consecuencias que traería el uso de determinadas tecnologías en las tareas agrícolas. Por ejemplo, se espera que gracias al uso de la inteligencia artificial la producción agrícola sea más eficiente reemplazando a los actuales campesinos por robots granjeros y las tareas de vigilancia de las cosechas y animales pasarían a hacerse por medio de drones y sensores inteligentes.
Aunque en Colombia aún no estamos en esa etapa, debemos tener un plan diferente, serio y enfocado, donde se prevea el impacto en el trabajo del campesino de dichas tecnologías, que aún no han llegado realmente al campo de esta manera, pero que potencialmente y sin una estrategia hacia futuro podría generar que los campesinos se vean desplazados por la tecnología. El gobierno debe enfocarse en que los campesinos aprendan sobre los beneficios de la tecnología, entiendan como aprovecharla para su beneficio y de esta manera crezca la productividad colombiana en el campo.
Sin duda, la transformación digital podrá tener efectos muy positivos para el campo de nuestro país, sin embargo, es importante que el Estado no sequeden atrás en proyectar lo que implica este proceso de transformación y conviertan a los campesinos en los principales beneficiadas del agro 4.0.

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