Probabilidad de El Niño de 80% amenaza inflación y producción agrícola nacional
La creciente probabilidad de un fenómeno de El Niño hacia finales de 2026 encendió las alertas sobre sus posibles efectos en la economía y el sector agropecuario.
De acuerdo con estimaciones oficiales de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, Noaa por sus siglas en inglés, la posibilidad de que se consolide este evento climático oscila entre 70% y 80%, lo que anticipa un escenario de menor oferta agrícola y presiones inflacionarias.
El análisis replicado por Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá advierte que, de materializarse el fenómeno en el trimestre de octubre a diciembre, el país enfrentaría impactos en la inflación y en la actividad productiva, asociados a afectaciones en el suministro de agua, energía y gas. Esta situación se daría en un contexto en el que ya inició la primera temporada de lluvias, que se extenderá hasta junio.
Las autoridades climáticas, como el Ideam, han señalado que, aunque actualmente predominan las precipitaciones, el monitoreo del océano Pacífico anticipa condiciones más secas para el segundo semestre. El fenómeno de El Niño se caracteriza por la disminución de lluvias, el aumento de temperaturas, la reducción de caudales en ríos y un mayor riesgo de incendios forestales.
Además, se estima una probabilidad cercana a 13% de que se presente un “súper El Niño” a finales del año, lo que implicaría un calentamiento del océano superior a 2°C. En ese escenario, el país podría enfrentar una reducción crítica en los niveles de embalses, lo que afecta tanto el suministro de agua potable como la generación de energía hidroeléctrica.
El impacto se sentiría en mayor medida en el agro. Cultivos como fique, yuca, palma de aceite y cebada serían los más afectados por las sequías, mientras que la inflación de alimentos podría aumentar cerca de 3,9 puntos porcentuales. A esto se suma el estrés hídrico, la reducción de rendimientos y mayores riesgos para la ganadería.