Los países de la región más vulnerables al impacto inflacionario de El Niño
Un informe de Bank of America, BofA, proyecta que un evento severo del fenómeno de El Niño podría elevar la inflación general en Colombia hasta en 1,8 puntos porcentuales, según un modelo de vectores autorregresivos que evalúa datos trimestrales entre 2004 y 2023. En el caso de un incremento moderado, equivalente a una desviación estándar en la intensidad del fenómeno, el alza en el índice de precios al consumidor del país se calcula en 0,9 puntos porcentuales.
El estudio señala que el principal canal de transmisión económica en Colombia sería el incremento en el precio de los alimentos, que registrarían un aumento de 1,4% ante un choque moderado.
Además del precio de los alimentos, la investigación identifica un efecto particular en el sector energético colombiano, al estimar un incremento cercano a 1,3% en las tarifas de energía debido al impacto de las variaciones de temperatura y las precipitaciones sobre la oferta y la demanda de electricidad.
A nivel de América Latina, Perú se ubica como el segundo país con mayor vulnerabilidad frente a las presiones inflacionarias derivadas de este evento climático. Las estimaciones de la entidad bancaria indican que un episodio severo de El Niño elevaría la inflación general en Perú en 0,8 puntos porcentuales, impulsado por un incremento de 1,2% en los precios de los alimentos.
En Brasil, los modelos econométricos muestran una respuesta positiva en la inflación de alimentos, con una proyección de aumento de 1,3%, aunque con una menor significancia estadística sobre la inflación general. En contraste, los análisis aplicados a Chile y México concluyen que el fenómeno no generaría un impacto estadísticamente significativo sobre el índice de precios al consumidor de ambos países.
La afectación sobre la producción agrícola sudamericana se concentraría durante el periodo de máxima intensidad del fenómeno, previsto entre octubre y diciembre de 2026. En Brasil, la alteración del régimen de lluvias coincidiría con la siembra de soja y maíz, lo que proyecta una disminución interanual de 10% en la cosecha de maíz para la campaña 2026-2027, además de una reducción de 5% en la producción de azúcar por un menor contenido de sacarosa.
En Argentina, el informe proyecta que 10 millones de toneladas de producción de trigo quedarían expuestas a los efectos del clima, cifra que representa aproximadamente el 35% de la cosecha prevista para ese ciclo. El reporte recuerda que, durante anteriores episodios intensos, el exceso de precipitaciones provocó reducciones en el área sembrada y en los rendimientos agrícolas del país.
A nivel internacional, el desarrollo de El Niño coincidiría con etapas de cosecha en Estados Unidos y Australia. La coyuntura prevista para 2026 incorpora un factor determinante en los costos globales de producción: el aumento previo en el precio de los fertilizantes tras los conflictos en el estrecho de Ormuz y las tensiones entre Irán e Israel.
Aunque las estimaciones de Bank of America no muestran un impacto agregado significativo sobre el crecimiento del producto interno bruto de la región, el comportamiento final estará determinado por la evolución de las lluvias durante el periodo previsto y por los precios internacionales de los insumos agrícolas a lo largo de la campaña sudamericana.