La CAR advierte que las empresas y comunidades deben prepararse para El Niño
El director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, Alfred Ballesteros, encendió las alertas ante la posible llegada de un fenómeno de El Niño de alta intensidad, que podría generar sequías severas en Bogotá y la Sabana, así como impactos en el abastecimiento de agua en varias regiones del país.
Ballesteros señaló en entrevista con La FM que existe una probabilidad de 62% de que este evento climático se desarrolle a partir de junio y alcance una intensidad comparable a la registrada entre 2015 y 2016, periodo en el que se presentaron graves problemas de desabastecimiento hídrico.
Ante este panorama, el funcionario hizo un llamado a empresas de servicios públicos, autoridades territoriales y comunidades para activar de inmediato planes de contingencia, optimizar el uso del agua y evaluar alternativas de abastecimiento, con el fin de evitar escenarios como el racionamiento vivido recientemente en el centro del país.
Ballesteros explicó que, si bien no es posible afirmar de manera categórica que habrá racionamientos, sí ve que las cuencas hidrográficas son cada vez más vulnerables a los efectos del cambio climático. Durante episodios de altas temperaturas, los procesos de evapotranspiración se aceleran, lo que reduce de forma significativa la disponibilidad de agua en ríos, embalses y humedales.
"Los aumentos de temperaturas generan una serie de procesos que, sumados a la irresponsabilidad de algunos ciudadanos, nos han ocasionado la pérdida de coberturas naturales de miles de hectáreas en cada fenómeno de el Niño que hemos tenido que enfrentar en Colombia", dijo el funcionario.
Advirtió además que la prolongación del fenómeno por varios meses podría agravar la situación, lo que afectaría especialmente a la región andina y, en particular, a la cuenca del río Bogotá, considerada una de las más vulnerables por la alta demanda de recursos hídricos y la dependencia de sistemas regulados.
El director también alertó sobre el aumento del riesgo de incendios forestales, que históricamente han generado la pérdida de miles de hectáreas de cobertura natural durante episodios de El Niño, agravados por las altas temperaturas y la acción humana.
Frente a este escenario, la CAR avanza en proyectos para mejorar el abastecimiento, como la ampliación del embalse Neusa y la recuperación de microcuencas. Sin embargo, Ballesteros insistió en que estos esfuerzos requieren mayor inversión y articulación con el Gobierno Nacional para garantizar la seguridad hídrica en el mediano y largo plazo.