El Niño ya ha dejado 9.865 cabezas de ganado muertas en diferentes regiones del país
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El Niño ya ha dejado 9.865 cabezas de ganado muertas en diferentes regiones del país

La sequía ya está dejando consecuencias sobre la actividad ganadera, entre ellas la muerte de animales y el deterioro de las condiciones para la producción
Colprensa
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El fenómeno de El Niño ya comienza a generar afectaciones en el sector ganadero colombiano, con impactos que se concentran especialmente en la Costa Caribe y que también alcanzan regiones como la Andina, los Llanos Orientales y la Amazonía.

De acuerdo con cifras construidas por la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán-FNG, la sequía ya está dejando consecuencias sobre la actividad ganadera, entre ellas la muerte de animales y el deterioro de las condiciones para la producción. La Costa Caribe aparece como una de las zonas más afectadas, al concentrar el mayor número de animales muertos reportados en medio de las condiciones de sequía.

Ante este panorama, el gremio hizo un llamado a los productores para anticiparse a una intensificación de las condiciones climáticas y adoptar medidas que permitan reducir el impacto sobre los hatos. Entre las principales recomendaciones están el almacenamiento de agua, la preparación y conservación de forrajes y el manejo estratégico de las pasturas.

La situación también genera preocupación en la región Andina, particularmente en departamentos como Huila y Tolima, donde la combinación de escasez de lluvias y altas temperaturas ha complicado las condiciones para las actividades agropecuarias. En Tolima, las autoridades han reportado temperaturas superiores a 39 °C, además de una fuerte afectación por incendios forestales.

En los Llanos Orientales y la Amazonía también se registran impactos asociados a las condiciones climáticas, entre ellos un aumento en el traslado de animales y afectaciones sobre hectáreas destinadas a la actividad productiva.

El escenario presenta además un contraste en Arauca y Casanare, departamentos que apenas comienzan a recuperarse de fuertes inundaciones que previamente afectaron al sector ganadero. Esto deja a los productores de estas zonas enfrentando un escenario climático marcado por extremos, con periodos de exceso de agua seguidos por condiciones de sequía.

Para Fedegán, la anticipación será clave para reducir las pérdidas. Por ello, el llamado a los ganaderos es a preparar desde ahora las fuentes de agua, garantizar reservas de alimento y adecuar los predios para enfrentar el avance de la temporada seca.

El comportamiento del clima plantea así un nuevo desafío para la ganadería colombiana, que deberá fortalecer sus medidas de adaptación para proteger los animales y mantener la productividad durante los periodos de mayores temperaturas y menor disponibilidad de agua.

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