Fenómeno de El Niño aún no espanta los aguaceros tradicionales de octubre
Aunque el Ideam y otras organizaciones internacionales declararon oficialmente el fenómeno de El Niño, tras cumplirse cinco trimestres móviles consecutivos de calentamiento en el océano Pacífico, cuya superficie llegó a registrar una temperatura de 3,49 °C por encima de lo habitual, esto no cambia el hecho de que octubre sea el mes más lluvioso del año.
De hecho, las precipitaciones persistirían en 22 departamentos, de los cuales 10 están en la región Andina. Allí, los mayores acumulados se registrarían en Antioquia, Santander, el norte de Norte de Santander, Risaralda, Caldas, Quindío, Cundinamarca, Huila, el noroccidente de Boyacá y Tolima.
A esta lista se suman seis departamentos del Caribe: Magdalena, Cesar, Atlántico, el norte de Sucre, Córdoba y Bolívar. Completan el grupo Chocó, Valle del Cauca, Cauca y el noroccidente de Nariño, en el Pacífico, así como Meta y el occidente de Casanare, en la Orinoquía.
Sin embargo, según los registros del Ideam, entre julio y septiembre cayeron, en promedio, 2.954 milímetros de lluvia diarios, lo que representó una disminución de 21,7% frente al mismo periodo de 2025 y de 13,4% respecto a 2024.
Cabe aclarar que los milímetros no miden un volumen, sino la altura que alcanzaría el agua si permaneciera quieta sobre el suelo. Esto significa que cada milímetro equivale a un litro por metro cuadrado. Cuando una estación reporta 30 milímetros, por ejemplo, la lluvia habría formado una lámina de agua de tres centímetros.
La reducción de las precipitaciones no fue igual en todos los meses. Mientras julio comenzó con una contracción de 13% frente a 2024 y de 8,2% respecto a 2025, en agosto la caída del promedio osciló entre 19,9% y 32,4%.
Sobre las razones por las que no han cesado los aguaceros, Benjamín Quesada, climatólogo y decano de la Escuela de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario, explicó que no se deben confundir las escalas estacional e interanual. “Lo que tenemos es la segunda temporada de lluvias del año, que inicia a finales de septiembre y alcanza sus volúmenes mayores en octubre y noviembre, sobre todo en las regiones Andina y Caribe”.
Por eso, enfatizó que El Niño no “borra” este calendario, sino que lo modula. En palabras simples, el fenómeno no hace que deje de llover en el país.
Por su parte, Christian Euscátegui, consultor en variabilidad climática y cambio climático, señaló que las lluvias continuarán hasta noviembre. A partir de entonces, “tenderán a ser menos frecuentes y deficitarias en sectores de las regiones Andina y Caribe, así como en algunas áreas de la Orinoquía”.
En cuanto a las zonas que entrarán primero en esta fase de recesión de las precipitaciones, Quesada detalló que serán aquellas en transición hacia su temporada seca, como la Orinoquía, el Pacífico, el Caribe y la región Andina.
“Luego, las regiones que van a tardar un poco más en entrar en recesión van a ser la Andina y la Caribe, en su calendario de segunda temporada de lluvias”, agregó el experto.
Lluvias llegan con alertas de deslizamientos
Junto con las lluvias, el Ideam advirtió que 567 de los 1.121 municipios están en alerta por deslizamientos, de los cuales 78 están en nivel rojo. A esto se suman 212 alertas hidrológicas por crecientes súbitas e inundaciones.
De acuerdo con Euscátegui, “las lluvias de los últimos días sugieren un incremento en la saturación de los suelos, razón por la cual se incrementa la probabilidad de movimiento en masa en zonas de vertiente”. Por eso, alertó que se debe prestar atención a zonas más inestables y donde se han registrado eventos históricos de este tipo.