Terremoto paralizó las exportaciones de café a través de Buenaventura
Síganos y léanos en Google Discover
Las exportaciones de café quedaron prácticamente paralizadas tras el terremoto de 7,4 grados que afectó al occidente del país, debido a las afectaciones en las principales vías hacia Buenaventura, que bloquearon el principal puerto de exportación del grano.
Así lo alertó el presidente ejecutivo de Asoexport, Gustavo Gómez, quien señaló que las interrupciones también afectan a las empresas de transporte y plantas de procesamiento ubicadas en la zona cafetera.
Gómez explicó que la carretera Cali-Buenaventura permanece afectada por varios bloqueos, particularmente alrededor de los túneles, lo que dificulta el acceso al puerto.
“Las operaciones cafeteras están actualmente paralizadas”, señaló, al advertir que no existe, por ahora, una comunicación oficial sobre cuándo se reabrirá completamente la vía.
“Puede que haya algunas operaciones aisladas, pero por el momento la exportación de café se ha detenido”, alertó Gómez.
Los administradores de las terminales portuarias están evaluando los daños y ya suspendieron o, en algunos casos, restringieron la recepción de cargas de café.
Aunque Cartagena y Santa Marta no reportan interrupciones importantes, trasladar los cargamentos hacia esos puertos enfrenta otro obstáculo: una grave escasez de camiones.
La emergencia golpea, además, en un momento especialmente sensible para la producción cafetera.
La cosecha que se concentra en regiones del suroccidente como Cauca, Nariño, Valle del Cauca, Huila y el Eje Cafetero, y que representa una parte importante de la producción nacional, normalmente se moviliza hacia Buenaventura para su exportación.
Mientras tanto, en las plantas procesadoras todavía se evalúan las afectaciones, según explicó el líder gremial, quien agregó que hasta el momento no se han reportado daños estructurales graves en los molinos de café.
Sin embargo, las operaciones están condicionadas por cortes de electricidad, problemas de conectividad y el impacto de la emergencia sobre algunos trabajadores, incluidos empleados que perdieron sus viviendas.
El efecto sobre los despachos podría extenderse incluso después de que se restablezca el tránsito, ya que el café acumulado durante la interrupción tendrá que comenzar a movilizarse por estas vías, lo que podría generar congestión y cuellos de botella en los puertos.
Colombia exporta alrededor de un millón de sacos de 60 kilogramos al mes, por lo que cada jornada de interrupción puede retrasar más de 30.000 sacos o cerca de 2.000 toneladas métricas del grano.
A este escenario se suma el comportamiento de las temperaturas asociadas a la intensificación del fenómeno de El Niño, lo que le agrega presión a una emergencia que ya afecta a varias zonas productoras.
Durante los primeros ocho días de agosto, 61 de las 119 estaciones analizadas registraron temperaturas máximas superiores a los valores climatológicos de referencia.
En la región Andina, las condiciones cálidas alcanzaron sectores de Antioquia, Caldas y Valle del Cauca, departamentos afectados por el terremoto. El calor también incrementó las alertas por incendios forestales entre el 7 y el 9 de agosto, con aumentos sostenidos en varios municipios de Antioquia y Caldas.
Para la cadena cafetera, el principal impacto inmediato del terremoto, sin embargo, está en la movilidad, la recepción y el procesamiento del grano. Con las vías y operaciones portuarias afectadas, la reanudación de los despachos podría convertirse en un nuevo desafío para el sector.
Asoexport advirtió que la interrupción terminará provocando retrasos en los envíos y ejercerá presión sobre la cadena de suministro cuando las operaciones comiencen a normalizarse.
Atención de Fedecafe
El gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, expresó su solidaridad con las familias cafeteras de Risaralda, Valle del Cauca, Caldas, Antioquia, Chocó y Quindío afectadas por el terremoto de 7,4 grados y anunció un plan para establecer la dimensión de los daños en las zonas rurales.
Bahamón designó al director de Desarrollo Social de la Federación, Guillermo Arcila, para liderar el esfuerzo con la gerencia técnica, la dirección de alianzas y proyectos, los comités departamentales y el servicio de extensión. Los extensionistas harán un levantamiento familia por familia para identificar las afectaciones y las necesidades de cada hogar.
La primera prioridad será identificar las casas que requieran reparación o reposición. Y la segunda identificará daños en infraestructura comunitaria.