Almidón de maíz criollo permite hornear hojaldres con menos grasa sin perder su textura
Agro

Almidón de maíz criollo permite hornear hojaldres con menos grasa sin perder su textura

Un nuevo proceso biotecnológico logra que el almidón imite las funciones de la grasa en la panadería, manteniendo capas crujientes y firmes
Universidad Nacional
UNIRSE A WHATSAPP

El almidón es uno de los productos preferidos en la industria alimentaria porque ayuda a darle estructura, estabilidad y textura a los productos, además de reducir la pegajosidad de las masas. Una investigación realizada por la Universidad Nacional de Colombia, Unal, ha revelado que el maíz criollo o maíz negrito, proveniente de Ciénega-Boyacá, es capaz de reducir el contenido calórico de productos hojaldrados, como croissants y milhojas, sin sacrificar su textura crujiente.

Tradicionalmente, estas preparaciones requieren cerca de 60 gramos por cada 100 gramos de harina, pero mediante la implementación de este almidón, se logró sustituir 25% del componente sin alterar la estructura fundamental del alimento.

Para alcanzar este resultado, el almidón extraído del maíz negrito fue sometido a una modificación enzimática utilizando la bacteria Bacillus licheniformis. Se logró sometiendo el material a un calentamiento de hasta 105 °C durante cinco minutos y luego se estabilizó a 90 °C, condiciones que facilitan la acción de la enzima y permiten obtener un almidón con nuevas propiedades funcionales; luego se secó para usarlo en la formulación de los hojaldres. Este proceso reorganiza los componentes del carbohidrato, incrementando 20 % su capacidad para absorber agua.

Gracias a este tratamiento térmico y biotecnológico, el almidón adquiere funciones tecnológicas similares a las de la grasa, facilitando la formación de las capas delgadas necesarias en el hojaldre y permitiendo una liberación controlada de humedad durante el proceso de horneado.

Con respecto a términos de salud y nutrición, la implementación de este ingrediente supone un avance, ya que la sustitución de 25% de la grasa significa 11% menos en la ingesta calórica para los consumidores, equivalente a 50,2 kilocalorías. Durante el proceso de horneado, realizado en un panel de 100 expertos, el producto final demostró niveles superiores en términos de firmeza y crocancia. Sin embargo, pese a observarse algunas alteraciones en el color final, las propiedades estructurales se mantuvieron estables, validando al maíz criollo como una alternativa viable frente a los ingredientes industriales convencionales.

Por último, la investigación destacó la reducción del tiempo de horneado de 20 a 18 minutos. En un contexto de producción a gran escala, esta reducción de 10% en el tiempo de cocción representa un ahorro energético, costos de operación y eficiencia del proceso productivo.

UNIRSE A WHATSAPP