Mercados campesinos buscan impulsar ventas y economías rurales en Cundinamarca
La estrategia de mercados campesinos impulsada por la Gobernación de Cundinamarca se ha convertido en una de las principales apuestas del Gobierno regional para fortalecer la economía rural, reducir la intermediación y mejorar las condiciones comerciales de miles de productores del departamento.
La iniciativa, liderada por la Agencia de Comercialización y de Competitividad para el Desarrollo Regional, Acoder, hace parte de las metas contempladas dentro del plan de desarrollo del gobernador Jorge Rey y busca generar canales de comercialización directa entre campesinos y consumidores, además de facilitar acuerdos con restaurantes, hoteles, programas institucionales y entidades públicas.
Según explicó María Elizabeth Valero Rico, gerente general de Acoder, el propósito principal es garantizar mejores ingresos para los productores rurales y eliminar las barreras históricas de acceso a mercados de alto impacto, especialmente en Bogotá.
“Mercados Campesinos hace parte de una de las metas del plan de desarrollo de nuestro gobernador Jorge Rey. Precisamente, busca directamente fortalecer la economía rural y mejorar la calidad de vida de las personas, especialmente campesinos, productores y asociaciones del departamento”, afirmó la funcionaria.
La estrategia nació como respuesta a una problemática estructural del departamento.
Aunque Cundinamarca cuenta con una alta capacidad productiva y 116 municipios con fuerte presencia rural, muchos campesinos enfrentaban dificultades para comercializar sus productos debido a las distancias, los costos logísticos y la dependencia de intermediarios.
De acuerdo con Valero Rico, en numerosas ocasiones los intermediarios compraban las cosechas a precios muy bajos directamente en los territorios y posteriormente revendían esos mismos productos en Bogotá hasta cinco o seis veces más costosos.
“Los productos se nos quedaban en el territorio. Pero teníamos también afectaciones porque intermediarios que iban hasta el territorio compraban a cualquier precio los productos de los campesinos para traerlos a Bogotá y comercializarlos cinco o seis veces más costosos”, señaló.
Ante este panorama, la Agencia de Comercialización comenzó a estructurar un modelo de acompañamiento integral que incluye identificación de oferta productiva, organización de economías de escala, asistencia técnica, logística y apertura de nuevos canales comerciales.
Uno de los principales componentes de la estrategia es la realización de mercados campesinos en distintos puntos de Bogotá y municipios cercanos.
Estos espacios funcionan en parques, ciudadelas residenciales e instituciones públicas, donde los productores venden directamente al consumidor final.
Actualmente, los mercados campesinos tienen presencia en sectores como Ciudadela Colsubsidio, Ciudadela de la Felicidad y otros núcleos residenciales de alta concentración poblacional, lo que permite a los campesinos ofrecer frutas, verduras, lácteos, cárnicos, café y productos transformados sin necesidad de intermediarios.
“Estos grandes núcleos de aglomeración de residentes nos permiten llevar productos de óptima calidad y hacer compra directa”, indicó la gerente de Acoder.
Además de la venta directa, la estrategia también contempla encadenamientos comerciales con hoteles, restaurantes y cafeterías mediante el canal Horeca. En estos casos, la Agencia acompaña a los productores en procesos técnicos relacionados con calidad, empaque, etiquetado y obtención de registros sanitarios o certificaciones exigidas por los compradores.
“La agencia hace ese acompañamiento buscando que la comercialización cumpla con todos los requisitos que quizás una persona desde el territorio no logre cumplir”, explicó Valero Rico.
Otro de los frentes más importantes corresponde al fortalecimiento de las compras públicas. A través del cumplimiento de la Ley 2046, la Agencia ha promovido acuerdos con entidades estatales para incorporar productos campesinos dentro de programas institucionales de alimentación.
Entre las entidades con las que ya existen acuerdos se encuentran la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios, Uspec, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, y el Programa de Alimentación Escolar, PAE.
En el caso del PAE, la estrategia ya opera en 17 municipios del departamento y beneficia a cerca de 9.000 niños que reciben alimentos provenientes directamente de productores rurales.
“Llevamos a la mesa de los niños productos de excelente calidad, sin intermediarios y con la garantía de que estamos dinamizando las economías regionales y locales”, afirmó. Uno de los aspectos que más destaca la agencia es el impacto económico que la estrategia ha tenido sobre la rentabilidad de los productores.
Según la gerente de Acoder, el modelo garantiza que los campesinos vendan sus productos a precios dignos y con márgenes mínimos de ganancia.
Para ello, la entidad realiza análisis de costos de producción y establece mecanismos de negociación que permitan proteger las economías rurales.
“Hacemos un análisis de cuánto cuesta producir y garantizamos que tengan mínimo un 10% de ganancia”, aseguró.
A esto se suma una estrategia denominada “Compramos tu cosecha”, mediante la cual la Gobernación de Cundinamarca destina recursos para pagar directamente a las asociaciones y productores sin que deban esperar largos periodos para recibir el dinero.
Tradicionalmente, muchos campesinos podían tardar entre 30 y 90 días en recibir el pago de sus productos después de realizar las entregas. Con el nuevo esquema, la Agencia asume el pago inmediato y posteriormente realiza el cobro a los establecimientos comerciales o entidades compradoras.
“Aquí básicamente nosotros pagamos de manera inmediata al productor y hacemos posteriormente el cobro de la facturación”, explicó la funcionaria.
El alcance territorial de la estrategia también ha crecido de manera significativa durante los últimos años.
Actualmente, Acoder mantiene encadenamientos comerciales con 83 de los 116 municipios de Cundinamarca y ha logrado consolidar una base de más de 1.000 productores vinculados directamente a los programas de comercialización.
Además, más de 500 asociaciones rurales participan actualmente en procesos de comercialización impulsados por la entidad.
“Fácilmente una asociación puede tener 300 asociados. Entonces, la cobertura realmente es bien amplia en el departamento”, indicó Valero Rico.
En materia de resultados económicos, la Agencia reportó que ya se han realizado más de 635 mercados campesinos y que las ventas directas superan los $3.009 millones.
A esto se suma una bolsa cercana a los $14.000 millones correspondiente a acuerdos de compras públicas y encadenamientos comerciales permanentes.
Recientemente, la Gobernación realizó una rueda de negocios que permitió concretar acuerdos superiores a los $5.001 millones en apenas dos horas.
“Tuvimos una rueda de negocios donde hicimos encadenamientos comerciales superiores a $5.001 millones”, destacó la gerente.
La variedad de productos vinculados a la estrategia también refleja la diversidad agrícola del departamento.
Entre los alimentos comercializados se encuentran frutas como mango, mora y fresa; café; productos lácteos; carne bovina, porcina y avícola; además de productos transformados y agroindustriales.
En los últimos años, la Agencia también ha impulsado procesos de agrotransformación para aprovechar excedentes de cosecha y evitar pérdidas económicas durante temporadas de sobreoferta.
Gracias a estos procesos, algunos productos ahora se comercializan como jugos, néctares, compotas y otros derivados destinados tanto a programas institucionales como a establecimientos comerciales.
“Hemos logrado hacer maquilas para transformación de jugo de frutas, néctar de fruta y compotas”, señaló Valero Rico.
La funcionaria resaltó además el potencial productivo de Cundinamarca en sectores estratégicos como la papa, el fríjol y la leche, áreas donde el departamento ocupa posiciones de liderazgo a nivel nacional.
“Nosotros somos el mayor productor de papa, leche y fríjol en todo el país”, afirmó.
La estrategia de mercados campesinos también busca consolidarse como una herramienta de desarrollo regional y fortalecimiento de las economías locales, especialmente en zonas rurales que históricamente han enfrentado dificultades para acceder a mercados formales.
A través del acompañamiento técnico, la logística de transporte, los acuerdos comerciales y los pagos directos, la Gobernación espera seguir ampliando la participación de productores y asociaciones rurales en canales comerciales más rentables y sostenibles.
Para Acoder, el objetivo no solo es aumentar las ventas de los campesinos, sino construir un modelo económico donde los productores tengan condiciones más justas de comercialización y una mayor participación dentro de la cadena de valor.
“Estamos garantizando calidad, precios dignos y comercialización directa para fortalecer las economías regionales y locales”, concluyó María Elizabeth Valero Rico.