Importaciones de maíz blanco se quintuplicaron y las de maíz amarillo crecieron 20,4% en el último año
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya, Fenalce, reveló que entre enero de 2025 y 2026 las importaciones de maíz blanco tuvieron un crecimiento de 411%, lo que no solo demuestra que hay un entorno internacional más favorable para adquirir el grano, sino que también pone en evidencia la baja producción y competitividad de Colombia en la producción de este producto.
Según lo detallado por la agremiación, en enero de 2025 el país importó 6.008 toneladas, y para febrero de ese mismo año la cifra se disparó a 39.871 toneladas, es decir, una variación mensual de 563%, lo que dejaba ver que sería un año de alta demanda.
En promedio, por mes se importaron poco más de 32.000 toneladas, siendo diciembre el mes donde más compras se hicieron, alcanzando 51.041 toneladas. La cifra más reciente de 2026 está con corte a enero y revela que se hicieron compras por 30.701 toneladas, es decir que la tendencia se mantiene.
“Este comportamiento se da en un entorno internacional favorable para las compras externas, con precios internacionales a la baja y una TRM que ha mantenido una tendencia descendente y relativamente estable en niveles cercanos a $3.600 - $3.700, condiciones que han favorecido la competitividad de las importaciones, pero que al mismo tiempo continúan presionando a la baja los precios internos y desmejorando la competitividad de la producción nacional”, explica Arnulfo Trujillo, gerente general de Fenalce.
El gremio asegura que la alta importación pone de manifiesto que año a año los productores de granos están perdiendo competitividad y solamente con las importaciones se logra suplir la demanda nacional, que sigue en aumento. De hecho, también revelaron que, en el caso del maíz amarillo, la importación pasó de 600.644 a 723.342 toneladas, quiere decir que aumentó 20,4%.
Para mitigar esta pérdida de competitividad, desde Fenalce han convocado a mesas técnicas interinstitucionales, en las que ha hecho presencia el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, con las que se buscan soluciones para impulsar la producción y comercialización de cereales, leguminosas y soya en Colombia.
Entre las propuestas elevadas por parte del gremio, se destaca la idea de robustecer las asociaciones de pequeños productores, con el fin de optimizar sus procesos administrativos y técnicos y consolidar modelos de negocio más inclusivos y sostenibles.
Además, piden implementar bancos de maquinaria agrícola, con la que facilitan el acceso de equipos a los productores a un menor costo. A esto se suma la solicitud para aumentar esfuerzos que permitan impulsar las inversiones para la infraestructura de la poscosecha, especialmente para labores de secado y procesamiento, lo que permite disminuir pérdidas y aumentar la rentabilidad.