“Con más de 90%, tenemos la mayor participación en el mercado de EE.UU.”
El mercado de los frutos rojos o berries se ha consolidado como uno de los dinamizadores más prometedores de la canasta agroexportadora no tradicional del país. En los últimos años, ha sido impulsada por una creciente demanda global enfocada en la alimentación saludable.
Un actor que sigue de cerca este potencial es Ian Grigg, vicepresidente de la cadena de suministro de Frutura Berry, una de las firmas comercializadoras y productoras de berries más grandes del mundo con bases operativas desde California hasta Chicago.
El directivo analizó los ambiciosos planes de la compañía para expandir su frontera de proveeduría en el territorio nacional, los desafíos logísticos globales y los impactos que han generado las barreras arancelarias.
¿Cómo avanza la operación de la compañía y cuál es el peso de Colombia en su estrategia de mercado?
Nosotros trabajamos con el exportador número uno de uchuva en Colombia, Frutireyes, y tenemos la mayor participación, con más de 90% de exportaciones en Estados Unidos de uchuva.
¿Qué características diferencian al suelo colombiano frente a los terrenos de los otros competidores?
Al tener diferentes alturas y contar con deltas de temperaturas, este se convierte en un factor muy importante para consolidar los sabores y el grado Brix de la fruta.
Se puede producir todo el año y esa es una ventaja tremenda que permite programar las cosechas para los picos de buenos precios.
¿Cuáles son sus principales países productores?
Tenemos producción propia y tercerizada en Chile, Perú, Colombia, México, Estados Unidos y Canadá.
Actualmente ¿A qué países están exportando?
Estamos exportando a Asia en países como Japón y China, además que un mercado clave es Europa, enviamos a varios países de la Unión Europea.
¿Cómo ha sido el proceso de exportación a Asia?
Nosotros trabajamos con buenos procesos de producción en campo que permiten la variedad de berries muy buenas y resistentes a viajes largos.
¿Han tenido algún inconveniente con el Pacto Verde al momento de exportar a Europa?
No, tenemos certificaciones al nivel de cada campo que miden nuestros residuos de químicos y nuestro impacto social. Por eso siempre tratamos de contar con la certificación GLOBAL G.A.P., la cual permite entrar en todos los países.
¿Qué mecanismos logísticos aplican para garantizar que la fruta llegue fresca?
La fruta va en contenedores de atmósfera controlada. Se juega con el nitrógeno y el oxígeno para, básicamente, frenar el envejecimiento de la fruta, hasta que llega al destino, garantizando el mismo sabor y crocancia.
Frente a la crisis de fertilizantes por la coyuntura en Medio Oriente, ¿han registrado afectaciones en sus cultivos?
Sí, en general, los precios de producción han subido. Claramente es parte del juego y uno busca alternativas. Cuando es producción orgánica, no afecta tanto, pero en ciertas zonas, como México, donde al ser muy tropical hay muchas plagas, es indispensable su uso.
¿Qué medidas tienen previstas frente al próximo fenómeno de El Niño?
El Niño nos afecta más en los arándanos de Perú. Hace dos años fue caótico; la temporada empezó dos meses tarde y no pudimos abastecer a los clientes en diferentes mercados. Es algo difícil de prevenir; incluso los mismos agrónomos ni sabían qué iba a pasar. Con cada variedad, país y región, el impacto es diferente y no se cuenta con tanta información de cómo manejarlo.
¿Cómo mitigan este impacto climático para mantener la oferta?
Se buscan otras zonas de producción, como Colombia, que produce todo el año y mitiga las pérdidas en otros países.