Gallinaza y pollinaza, la apuesta para impulsar la producción de abonos orgánicos
Ante el aumento de las tensiones internacionales, que han encarecido los insumos agrícolas y puesto en riesgo la rentabilidad del sector agropecuario, la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Fenavi y el Fondo Nacional Avícola, Fonav, proponen fortalecer una alternativa disponible en el país: aprovechar la gallinaza y la pollinaza como materias primas para producir biofertilizantes con alto valor agronómico.
La escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos, junto con las amenazas sobre el Estrecho de Ormuz, ruta por la que circula cerca 45% del comercio mundial de fertilizantes, ha impulsado un incremento de 28% en el precio de estos insumos en apenas un mes. Colombia es especialmente vulnerable a esta situación, ya que importa alrededor de 90% de las materias primas utilizadas para fabricar fertilizantes.
Dado que estos productos representan hasta 30% de los costos de producción agrícola, esta volatilidad internacional podría impactar la productividad del campo y elevar el precio de los alimentos en los próximos meses.
Como respuesta a este escenario, la avicultura colombiana promueve una solución sostenible con visión de largo plazo. Desde hace más de 20 años, Fenavi-Fonav trabajan en el aprovechamiento de la gallinaza y la pollinaza, provenientes de gallinas ponedoras y pollos de engorde, respectivamente, incorporándolas a un modelo de economía circular que las convierte en insumos para la elaboración de fertilizantes orgánicos y acondicionadores de suelo.
“Colombia tiene un gran potencial para fortalecer la productividad del campo a través de modelos de fertilización más sostenibles. La gallinaza y la pollinaza procesadas representan una alternativa para aportar nutrientes esenciales y recuperar la calidad del suelo. Más allá de la coyuntura internacional, este es un tema estratégico para el futuro de la fertilización y la seguridad alimentaria del país”, explicó Carlos Duque, director del programa de sostenibilidad de Fenavi-Fonav.
La capacidad de producción del sector es significativa. Por cada huevo de 60 gramos se generan cerca de 120 gramos de gallinaza, lo que posiciona a la avicultura como una de las principales fuentes de biomasa aprovechable en Colombia. En la actualidad, unas 14 grandes empresas avícolas, que concentran alrededor de 60% de la producción nacional de huevo, ya cuentan con registro ante el Instituto Agropecuario Colombiano, ICA, para elaborar fertilizantes orgánicos.
En este contexto, Fenavi-Fonav resalta que el país dispone de los recursos, la capacidad tecnológica y el conocimiento especializado para impulsar una agricultura más sostenible, mejorar la productividad del sector agropecuario y ofrecer alternativas frente a los desafíos que enfrenta el campo colombiano.