Estos son los sombreros y las gorras indicadas para el agro y las fincas
Las gorras no son únicamente para la playa ni para las fiestas en la Costa. Más que una herramienta para bloquear los rayos del sol, las gorras son un elemento propio del campo. Tanto para la ganadería como para la agricultura, estos accesorios son comunes. Sin embargo, ¿cuáles son los modelos más recomendados dentro del mercado nacional?
Para el diseñador de moda Giovanni López, el tipo de gorra que se debe utilizar en el agro debe tener dos características claras: una visera (la parte de la gorra que cubre la cara del sol) amplia y usar modelos de muchos colores. “Preferiblemente, que la visera sea un poco larga, extensa, para que le pueda cubrir su piel, proteger la piel, más bien, que le pueda proteger la piel. Además, puede utilizar gorras de colores con marcas gruesas para que llame la atención, puede ser. Llevar tres colores, o dos colores no influye tanto, porque ahí la gorra se ve muy bien y porque la persona lleva camisetas, lleva buzos o lleva jeans, que es lo más usual. Además, lleva botas, por supuesto”, aseguró el experto en moda.
El mercado de gorras, a nivel internacional, se espera que llegue a US$32.500 millones, lo cual representa una tasa de crecimiento anual compuesta de cerca de 4,4%, todo esto impulsado por las tendencias deportivas y culturales que hay en la actualidad, según un informe de mercado de la firma The Insight Partners. De hecho, de ese 4,4%, 1% corresponde justamente al deporte y actividades al aire libre, al ser el segundo ítem de mayor peso para el desarrollo de este rubro, solo superado por las tendencias crecientes en moda y estilo personal, que tiene un peso anual en el sector cercano a 1,2%, según la firma de insights empresariales Mordor Intelligence.
Otro de los factores más importantes para el crecimiento de las gorras son, por supuesto, las redes sociales y la popularización de varios modelos. Según la firma empresarial, esto representa 0,8% de los 4,4 puntos porcentuales que crece este rubro anualmente. Asimismo, otros frentes, como la integración de tecnología (0,6%), la sostenibilidad y producción ética (0,5%), junto con las variaciones de demanda (0,3%), son otros factores clave a tener en cuenta a la hora de analizar el crecimiento del sector de gorras.
Una de las compañías que más han aprovechado los nichos amantes del agro y la naturaleza es Goorin Brothers. Este negocio, que diseña gorras de animales, se hizo popular gracias a que muchas celebridades, entre ellas muchos futbolistas (Lionel Messi, Neymar Jr, Francisco ‘Isco’ Alarcón), llevaban sus modelos a sus partidos con sus equipos, como en las convocatorias de las selecciones nacionales. Otras estrellas de la farándula, como Enrique Iglesias, Gerard Butler, Mikel Erentxun, Shanna Kress y Andrew Lincoln, también han sido vistos utilizando esta marca de gorras.
Sombreros para el campo
El sombrero es uno de los elementos más característicos de los colombianos; ha sido, en muchas zonas, un accesorio más en el outfit de las personas, ahora más que todo usado en tiempos de ferias y fiestas. Pero no hablamos de cualquiera, sino de los tradicionales: el vueltiao’, el aguadeño, el llanero y el suaceño, los cuatro más populares dentro de los diseños nacionales.
El sombrero aguadeño, en este momento, está dando más de qué hablar, ya que sus artesanos, los encargados de fabricar este tipo de sombrero, provenientes de Aguadas, Caldas, alertan por una baja en el personal para producir el sombrero más común. Juliana Gómez, vocera del Taller El Cacique, una de las principales empresas productoras del sombrero, mencionó que mientras en 2008 había al menos 2.000 artesanos.
En la actualidad, hay menos de 900. Explicó que esto se debe a que la mayoría de personas capacitadas ya son personas mayores de 70 años que ya no pueden trabajar y a que en las nuevas generaciones hay poco interés para dedicarse a este oficio. “La fuerza laboral de artesanos para fabricar el sombrero aguadeño podría extinguirse, ya que no hay personal capacitado; ya todos son personas de la tercera edad”, señaló Gómez. Este producto, tradición en el Eje Cafetero y expresión de la Colombia rural, arranca justamente allí: en el campo. El cogollo, la palma de iraca cerrada, se agita para desbaratarlo. Sobre 25%, las más blancas, se usan para hilar y fabricar el sombrero.
El sombrero ‘suaceño’ se fabrica a partir de la recolección de cogollo de iraca. Posterior a esto, se cocina durante aproximadamente 4 horas a fuego lento. Se ripia, con huesos finos de diferentes animales, y se deja secar a la sombra. Luego se empieza el tejido en un trípode de madera conocido como chánchala; en este proceso también se usa una piedra para sostener y una correa para apretar la copa del sombrero.
La Costa Caribe tiene uno de los sombreros más emblemáticos del país y su fabricación es, cuanto menos, singular. De acuerdo con el artesano Ferney Nova, “el proceso de fabricación es a partir de la planta caña flecha, donde se le quitan las hojas y luego pasamos a un proceso de raspado para sacar las fibras de la caña flecha. De allí, se trenza las vueltas del sombrero ya puede ser blanco o negra”.
Para el diseñador López, “en el agro, sí es importante que las gorras protejan mucho la piel y su visera sea larga para que le cubra bien la cara”. Además, el diseñador de moda afirmó que “preferiblemente, que no sean tan oscuros, porque a veces el sol le va a pegar muy duro a la cabeza. Entonces, es mejor que sean colores pasteles para que la cabeza no se vaya a calentar, porque el sol le va a radiar muchísimo”, remarcó. Los diseños de los sombreros que debe elegir también dependen de cómo combina con el resto de la pinta: los colores y estilos del pantalón y camisa.
¿Al revés?
Para el diseñador Giovamni López, usar la gorra al revés, sobre todo en personas mayores de 35 años, depende del semblante del consumidor. “Hay hombres a los que les quedan muy bien las gorras al revés. (...) Pero las gorras cuando se utilizan al revés, la persona tiene que tener un buen perfil para que se vea interesante y le luzca. Es mejor utilizarla con la visera al frente”, destacó el diseñador sobre cómo usar la gorra, sobre todo en contexto con mucho sol, como puede ser una finca.