Estos son los beneficios de crear una huerta orgánica intensiva para consumo comercial
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Estos son los beneficios de crear una huerta orgánica intensiva para consumo comercial

Uno de los beneficios de la implementación de esta práctica es que no se utiliza productos de síntesis química sino de carácter ecológico
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La huerta orgánica intensiva es una modalidad de agricultura que se enfoca en el uso sostenible de los recursos de la finca, la fertilidad del suelo y la actividad biológica, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y mejorar la salud humana. Este método es una combinación de la agricultura orgánica, biodinámica y biointensiva.

Según la FAO, en 2023, la agricultura orgánica busca minimizar el uso de los recursos no renovables y no utilizar fertilizantes y plaguicidas sintéticos para proteger el medio ambiente y la salud humana. La agricultura biodinámica considera que la tierra, los seres humanos y los animales son parte de un organismo agrícola complejo que influye en la agricultura y en la salud de los cultivos, según explicó Fabián Enrique Martínez Camelo, investigador máster CI Tibaitatá.

"La agricultura biointensiva, creada por John Jeavons, en 1971, es un método de horticultura intensiva, sostenible y ecológica aplicable al cultivo de alimentos en superficies no muy extensas, como los huertos", explicó Martínez.

La huerta orgánica intensiva aprovecha la agrodiversidad y rescata conocimientos ancestrales asociados a la biodiversidad que existe en los territorios y en la cultura alimenticia de las diferentes regiones y subregiones naturales, reduciendo así los costos de producción de alimentos, lo que representa una gran ventaja para los pequeños productores.

"Uno de los beneficios de la implementación de esta práctica, es que mejora la inocuidad de los alimentos que producimos, ya que no utiliza productos de síntesis química sino de carácter ecológico", dijo.

Según el experto, en un contexto global en el que se valora cada vez más la sostenibilidad de los alimentos, la huerta orgánica intensiva se presenta como una alternativa que no solo respeta el medio ambiente y la biodiversidad, sino que también mejora la calidad de los alimentos producidos, logrando que la demanda sea más alta, incluso para exportación.

"Para aquellos que buscan exportar sus productos, la certificación orgánica es una opción cada vez más viable y sobre todo con esta práctica que demuestra que si existe una manera sostenible y correcta de cultivar", comentó Martínez.

Sin embargo, existen aspectos negativos que aún deben ser abordados, uno de ellos es el desconocimiento que hay dentro de la academia y el sector de ciencia y tecnología sobre esta práctica, lo cual puede generar estigmatización y falta de apoyo para quienes desean implementarla.

Otro aspecto negativo es la erosión biocultural, que implica la pérdida de conocimientos ancestrales y de las formas de producción tradicionales, lo cual dificulta el proceso de realización, ya que no hay un método correcto confirmado de hacerlo.

Para armar una huerta orgánica intensiva, es necesario adaptar las especies que representen algún alimento comercial a las condiciones del terreno y empezar a evaluar las características de asociación con algunas especies de complementariedad para que esta actividad de intensidad resulte rentable para los productores.

Para poder llevar a cabo esta huerta se necesita preseleccionar los productos de consumo y venta y escoger semillas biofortificadas y certificadas, tres escoger un espacio propicio. "Uno de los beneficios de esta práctica es que se puede realizar hasta en la parte de atrás de una casa, para consumo familiar", dijo.

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