Este es el auge del turismo rural en Colombia: crecimiento e impacto en las comunidades
El turismo rural se viene proyectando como una actividad que ofrece un gran potencial para estimular el crecimiento de la economía local, contribuyendo al PIB de las regiones y a generar empleo en las mismas.
En Colombia esta práctica fortalece la sostenibilidad en los territorios, porque son las mismas comunidades locales las encargadas de cuidar el entorno ambiental sobre las cuales se dan las experiencias turísticas.
Por esta razón, al turismo rural se le conoce como turismo comunitario. Carmen Caballero, presidenta de ProColombia, precisa: “el turismo rural en Colombia ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, pasando de ser una actividad complementaria para convertirse en una alternativa sostenible para la diversificación económica de las comunidades rurales”.
Actualmente, ha evolucionado hacia un enfoque de sostenibilidad y reconciliación. Iniciativas como Macarena de Colores, en Meta, demuestran cómo el turismo comunitario permite transformar territorios que en el pasado estuvieron afectados por el conflicto armado y economías ilícitas.
“En esta región, cinco veredas han optado por el turismo solidario como alternativa económica, promoviendo la conservación de la biodiversidad y el bienestar de sus habitantes”, indica Caballero.
Otros casos de éxito combinan la conservación del medio ambiente con el desarrollo económico. Es el caso de la Asociación Comunitaria Yarumo Blanco en Risaralda, que trabaja en ecoturismo y educación ambiental en la reserva natural Otún Quimbaya. Está también la labor que se desarrolla en el Golfo de Cupica hasta el Golfo de Tribugá (Chocó), en donde las comunidades locales han implementado un turismo basado en la economía en minga, donde el bienestar colectivo y la transmisión de conocimientos ancestrales son pilares fundamentales.
Crecimiento
Cabe resaltar que el turismo rural ha experimentado un crecimiento significativo, tanto en Colombia como a nivel mundial, en los últimos años.
El apoyo desde el ministerio para el turismo
Mincit creó el Primer Programa Nacional de Estímulos, Incentivos y Fomento al Turismo, con el cual se han realizado ocho convocatorias con una inversión superior a los $42.000 millones, llegando a 1.473 beneficiarios entre organizaciones comunitarias, unidades productivas, microempresas, prestadores de servicios turísticos, y guías turísticos, entre otros, en los 32 departamentos. Reyes dice que, además de haber constituido cuatro redes territoriales de turismo rural y aumentado sus ingresos, hoy tienen portafolios de turismo más competentes, lo que indica que el turismo rural en Colombia sigue tomando fuerza e importancia.