Cormacarena declara a la Unal como única responsable de los caimanes llaneros
El caimán llanero, especie nativa de la cuenca del Orinoco declarada en peligro crítico de extinción, se encuentra en emergencia ambiental debido al hambre extrema y la falta de atención médica que sufren cerca de 200 de estos animales en cautiverio. Ante esta situación, la corporación ambiental Cormacarena declaró a la Universidad Nacional de Colombia, Unal, responsable de todos los especímenes del país, por lo que exigió a la institución alimentar y asegurar el suministro permanente de comida de los reptiles.
Cormacarena rechaza que esta responsabilidad debe ser compartida con las Corporaciones Autónomas Regionales; por el contrario, sostiene que los gastos de alimentación, personal operativo, infraestructura y atención veterinaria corresponden al funcionamiento propio y exclusivo de la Universidad Nacional.
Esta orden se dio de manera inmediata tras el reporte de un tercer caimán adulto muerto en días anteriores. La intervención legal de la corporación ambiental busca frenar de inmediato el ayuno prolongado y crítico en el que se encontraban los animales de los centros de conservación desde septiembre de 2025.
En medio de este panorama se encuentra La Universidad Nacional de Colombia,, institución que históricamente ha sido encargada de la parte científica, la salud y el cuidado de estos caimanes y la cual argumentó el vencimiento legal de los convenios de cooperación con la Universidad de los Llanos y el Parque Agroecológico Merecure, lugares donde albergan los animales. Al expirar estos marcos legales, se congelaron los recursos destinados a la manutención, dejando a los caimanes sin cuidados.
Dentro de las exigencias que se le han pedido a la Unal se encuentran; diseñar e implementar cronogramas estrictos de alimentación para evitar que los trámites o vacíos administrativos internos de la institución vuelvan a interrumpir la atención de los reptiles. Además de la alimentación obligatoria y el traslado de ejemplares en riesgo, la entrega de un informe veterinario detallado sobre los alarmantes casos de deficiencia de tiamina reportados en crías y las medidas de tratamiento aplicadas.
Asimismo, se le ordenó a la institución adecuar de urgencia zonas arenosas para la postura de huevos, ya que la falta de espacios aptos está provocando comportamientos de estrés e intentos de escape masivos durante la actual temporada reproductiva de esta especie.
Ante los reclamos que ha hecho el Gobierno por el estado de abandono de la fauna, la Unal manifestó que asumieron por años el pago y cuidado que exigen estos animales, lo que implicaba una enorme responsabilidad que supera sus capacidades institucionales.
La orden debe tener atención inmediata sobre los centros de conservación del Meta donde la Universidad Nacional ejerce la custodia técnica y científica de los animales: las instalaciones de la Universidad de los Llanos, que albergan a 12 ejemplares, y el Parque Agroecológico Merecure, donde se encuentran los otros 180 cocodrilos en estado crítico de desnutrición.