Chiquita Brands advierte que El Niño y la guerra podrían encarecer al banano
Las bananas corren el riesgo de convertirse en el próximo producto de los supermercados en registrar alzas de precios, debido en parte a un potente fenómeno de El Niño y a la guerra, según uno de los principales vendedores de la fruta.
“La industria enfrenta condiciones climáticas extremas y disrupciones geopolíticas”, dijo Carlos López Flores, director ejecutivo de Chiquita Brands International, en una entrevista. “Producir frutas tropicales es cada vez más caro”.
El director ejecutivo prevé que la industria venderá menos bananas en 2027 y probablemente a un precio más alto, lo que podría convertir al próximo año en el más difícil para el sector en décadas.
“Prevemos un cierre de 2026 muy difícil y un comienzo del próximo año también muy difícil para la industria”, dijo, y agregó que El Niño y las disrupciones geopolíticas dificultan el cultivo de bananas para los proveedores de América Latina.
Eso podría traducirse finalmente en precios más altos para los consumidores, que durante años han estado protegidos de los aumentos.
Los precios de los alimentos en todo el mundo se han disparado debido a los elevados costos de producción y transporte de productos agrícolas, junto con las disrupciones relacionadas con la guerra y el impacto del mal tiempo sobre los cultivos. Las bananas evitaron en gran medida la volatilidad de precios, ofreciendo estabilidad a consumidores que intentan contener el aumento de sus gastos en alimentos.
Las bananas generaron US$12.800 millones en ingresos por exportaciones en 2025, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Pero las empresas han enfrentado márgenes estrechos durante años, al tener que asegurar el suministro durante todo el año y transportar rápidamente la fruta por todo el mundo antes de que madure, todo para venderla por menos de US$1 la libra.
Chiquita es uno de los mayores comercializadores de bananas del mundo y su emblemática marca se remonta a más de 80 años, por lo que las perspectivas de su director ejecutivo tienen peso. La compañía posee sus propias plantaciones y también compra a proveedores externos, y obtiene toda su fruta de América Latina.
López Flores dijo que el conflicto en Medio Oriente ya ha elevado los costos de combustible, fertilizantes y envases, incrementos que ha sido difícil trasladar a los clientes. Ahora considera que la intensificación de El Niño representa una nueva amenaza para América Latina, la principal región exportadora de bananas del mundo.
El fenómeno provoca fuertes lluvias en Ecuador y Perú, mientras genera graves sequías en la cuenca del Amazonas y el noreste de Brasil. Las lluvias torrenciales y las inundaciones en Ecuador, el principal proveedor, pueden agravar las enfermedades de las plantas, arruinar cultivos y destruir caminos.
La sequía provocada por El Niño puede reducir los niveles de agua del canal de Panamá, afectando una ruta de transporte vital para los países productores cercanos.
Chiquita tiene su sede en Suiza y pertenece a Sucocitrico Cutrale Ltda., de Brasil, y J. Safra Group, que adquirieron la compañía en 2015. Es la sucesora de United Fruit Company, que pasó a llamarse Chiquita Brands International en 1990 después de vender bananas bajo esa marca durante décadas.
Chiquita ya se encuentra en negociaciones preliminares con minoristas sobre acuerdos de suministro y precios para el próximo año, dijo López Flores. Hasta ahora, las conversaciones se han centrado más en la “seguridad del suministro” que en aumentos de precios, pero señaló que Chiquita ha discutido con los compradores los costos adicionales que se están trasladando a lo largo de la cadena de suministro de bananas.
La industria suele vender la mayor parte de las bananas mediante contratos de largo plazo sobre producción futura a precios fijos, lo que deja a los proveedores con poca capacidad para trasladar aumentos inesperados de los costos agrícolas.
No está claro hasta qué punto los minoristas estarían dispuestos a aceptar precios más altos ni cómo reaccionarían los consumidores, acostumbrados a que las bananas estén entre los productos más baratos del supermercado.
Las bananas vendidas en ciudades de Estados Unidos costaron en promedio alrededor de US$0,66 la libra el mes pasado, según datos del gobierno, menos de la mitad del precio de las naranjas y los pomelos. A diferencia de otros productos básicos de la despensa, los precios de las bananas apenas han variado durante años: aumentaron solo 14% en una década.
López Flores dijo que Chiquita está comprometida con garantizar un suministro confiable de bananas a clientes y consumidores pese a las dificultades que enfrentan los productores latinoamericanos.
“Todos los que cultivan bananas en esa región dirán hoy que es más difícil, más caro y menos predecible producir bananas que hace un año”, dijo. “Será más difícil”.