Centrales obreras alertan crisis del etanol y piden política pública para salvar empleos
Las principales centrales obreras del país advirtieron sobre una crisis estructural en el sector del etanol en Colombia, especialmente en el Valle del Cauca, y pidieron al Gobierno nacional la adopción de medidas urgentes para proteger el empleo y garantizar la sostenibilidad productiva de la agroindustria de la caña de azúcar.
En un comunicado conjunto, la Confederación General del Trabajo, CGT, señaló que, pese a que el programa de etanol fue concebido como una estrategia para diversificar la producción, generar empleo y fortalecer la soberanía energética, la realidad actual dista de esos objetivos.
Según la organización sindical, la situación se explica, en buena parte, por el sobreabastecimiento de etanol en las plantas productoras, lo que ha generado presiones sobre la estabilidad laboral de miles de trabajadores directos e indirectos.
A esto se suman riesgos de precarización laboral, incertidumbre en la contratación, reducción de ingresos en zonas rurales y falta de garantías para procesos de reconversión laboral ante eventuales cierres o disminución de operaciones.
Las centrales también hicieron un llamado al sector empresarial para que, en un marco de corresponsabilidad, fortalezca el diálogo social y adopte prácticas más equitativas en la distribución de beneficios, lo que evitaría que los impactos de la crisis recaigan exclusivamente sobre la fuerza laboral.
Entre las principales solicitudes al Gobierno se encuentra la formulación inmediata de una política pública integral para el etanol con enfoque regional, laboral y ambiental, así como la instalación de una mesa tripartita de diálogo entre Estado, empresas y sindicatos con capacidad real de decisión.
Además, pidieron la expedición de un decreto de abastecimiento que permita aliviar la saturación de inventarios y garantizar la continuidad productiva del sector, considerado estratégico para el empleo rural y la transición energética del país.