Casanare está transformando la manera de cultivar y comercializar aguacate
Agro

Casanare está transformando la manera de cultivar y comercializar aguacate

La versatilidad del aguacate ha llevado a los productores a ampliar su oferta y usar el fruto como materia prima para elaborar otros productos
David Quintero / LR
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En los últimos años, el aguacate se ha convertido en uno de los cultivos más importantes de la Orinoquía colombiana. La alta demanda del fruto y las condiciones de clima y suelo de la región han impulsado su expansión, llevando a muchos agricultores a sustituir otros cultivos para dedicarse a la producción del llamado “oro verde”, una actividad que está cambiando la forma cultivar y comercializar en el territorio.

El municipio de Monterrey, Casanare, se ha consolidado como una de las zonas con mayor potencial para el desarrollo del fruto. En el municipio se cultivan variedades como Lorena, Papelillo, Criollo y Hass, cuya producción fortalece la economía local y, al mismo tiempo, ocupa un lugar importante en la dieta y el consumo de la población.

LOS CONTRASTES

  • Osman Rojas Productor y dueño de Montecate

    "Los productores en Monterrey están optando por sembrar aguacate. Yo diría que, más o menos, 70% de las fincas ya tiene al menos un árbol"

  • Javier OlmosProductor local de aguacate

    "Considero que el aguacate es uno de los cultivos más importantes de Monterrey, yo lo llevo sembrando desde hace un par de años"

La versatilidad del aguacate también ha llevado a muchos productores a reinventar su negocio y ampliar su oferta. Más allá de comercializar el fruto fresco, hoy lo utilizan como materia prima para elaborar otros productos. Esta diversificación no solo agrega valor a la producción, sino que también demuestra que el aguacate puede convertirse en mucho más que un simple acompañamiento de las comidas.

David Quintero / LR

Con el propósito de darle un valor agregado al aguacate, el productor y emprendedor Osman Rojas decidió innovar en la forma de comercializar este fruto. Hace varios años creó Montecate, un emprendimiento en el que transforma el aguacate en una amplia variedad de productos pensados para atraer a más consumidores. Actualmente, cuenta con seis hectáreas dedicadas exclusivamente al cultivo de aguacate, materia prima con la que impulsa su negocio y diversifica su oferta.

Su primera apuesta fue un licor artesanal elaborado a base de aguacate, con una textura similar a la crema de whisky. La buena acogida que tuvo entre los consumidores lo motivó a ampliar su portafolio y desarrollar nuevos productos derivados del fruto. Hoy ofrece helados que combinan aguacate con sabores como maracuyá, mora y chocolate, además de galletas, mantequilla, aromáticas y jugos. Actualmente, trabaja en la producción de aceite de aguacate, un producto cada vez más demandado por los consumidores y que se perfila como una alternativa a aceites como el de oliva y el de girasol.

“La ventaja de transformar el aguacate es que la fruta se conserva por más tiempo. Si se deja como está, madura muy rápido y dura menos. En cambio, al convertirlo en otros productos se alarga su vida útil y se le puede sacar mucho más provecho”, explicó Rojas.

La transformación del aguacate en Casanare va mucho más allá de las fincas. En municipios como Tauramena, el fruto también se ha convertido en un atractivo turístico y gastronómico. Un ejemplo es Aguacate Villa Antonella, un restaurante y parador temático donde el aguacate es el protagonista de la experiencia, con preparaciones que van desde helados y jugos hasta hamburguesas.

 

David Quintero / LR

Estos casos demuestran que el llamado “oro verde” dejó de ser solo un cultivo agrícola para convertirse en una oportunidad de emprendimiento, innovación y turismo.

En la Orinoquía, cada vez más productores comprenden que el verdadero pontecial no está solo en cultivar el aguacate, sino en transformarlo y diversificar sus usos.

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