CAR desmiente avistamiento de oso andino en condominio de La Calera
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CAR desmiente avistamiento de oso andino en condominio de La Calera

Expertos de la corporación verificaron que las imágenes corresponden al Parque Chingaza y llamaron a la calma a la ciudadanía
Colprensa
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En redes sociales los habitantes de La Calera, en Cundinamarca, postearon que en la mañana del domingo 21 de junio un oso andino, también conocido como oso de anteojos, se paseaba con total tranquilidad por las zonas comunes del sector residencial.

En los múltiples videos que se han viralizados por redes sociales, se observa al animal acercándose a la talanquera de acceso del conjunto, donde logra subir la barrera vehicular, inspecciona el objeto y continúa su caminata rumbo a las casas del sector.

Ante esta situación, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, adelantó verificaciones de fauna con la Dirección Regional Bogotá, para entender dónde fue el avistamiento, y si el oso representaba un peligro para la comunidad.

Como resultado de las indagaciones, la autoridad ambiental desmintió que el oso hubiera ingresado a un conjunto residencial o a una zona urbana, confirmando que el ejemplar estaba dentro de su hábitat natural, en un área protegida y administrada por el Parque Nacional Natural Chingaza, la cual se encuentra por fuera de la jurisdicción de la CAR.

Magdala Iregui, directora de Biodiversidad de la CAR, envió un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y explicó que el registro del oso dentro de su entorno natural es evidencia del valor de los ecosistemas altoandinos.

La funcionaria reiteró que el animal no representa una amenaza para las personas y que únicamente puede reaccionar de manera defensiva cuando se siente acorralado o en situación de riesgo. Asimismo, recordó que la presencia de esta especie responde al uso de corredores biológicos naturales, los cuales se han visto progresivamente reducidos por el avance de la frontera agrícola y pecuaria.

Este avistamiento no es un hecho aislado, pues el pasado 1 de mayo se registró otro evento similar en la zona. En ese momento la CAR indicó que, podría tratarse de un ejemplar desorientado que se localizaba a unos ocho kilómetros fuera de su área de protección habitual.

Finalmente, la CAR enfatizó que la caza, persecución o cualquier acción que afecte al oso de anteojos constituye una infracción ambiental y una grave amenaza para la conservación de esta especie vulnerable, fundamental para la salud de los páramos y el ciclo del agua en la región.

Las autoridades hicieron un llamado urgente a la calma, al respeto por la fauna silvestre y a la información responsable, recomendando a la ciudadanía mantener una distancia prudente, no perseguir ni alimentar a los animales, y verificar la información antes de difundirla en redes sociales para evitar la desinformación y promover una convivencia armónica.

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