Así es la pelea por los datos sobre la movilización ganadera entre el ICA y Fedegan
El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, está por abrir una pelea como pocas en el sector de la ganadería en el país.
Sinigan es el sistema que regula toda la información y trazabilidad del ganado. Cuando un ganadero, dueño de un predio, quiere mover a sus reses para comercializarlas, tiene que registrar unas guías de movilización en Sinigan.
Si las cabezas de ganado van para el matadero, para exportación o para otro predio, el ganadero tiene que hacer el reporte a este sistema de información de manera directa. Aunque Sinigan es administrado por el ICA, los datos son reportados y los ponen los ganaderos.
El sistema está teniendo en este momento una actualización. Pasa de Sinigan V5 a Sinigan V6. El problema es que, de acuerdo con un reporte de información interna del ICA, obtenido en exclusiva por La República y La FM, el gobierno de los datos está en crisis y está exponiendo al país a un riesgo sanitario frente a la carne.
El informe arroja datos como que 85.389 personas fallecidas continúan activas en el sistema, con capacidad operativa para expedir guías de movilización; dice, además, que hay 4,2 millones de registros de animales que presentan características idénticas dentro de un mismo predio. "Esto sugiere cargas masivas irregulares o manipulación de la información", advierte el documento.
También agrega que hay 168.789 guías sanitarias de movilización vencidas de las cuales 158.883 permanecen activas en estado de tránsito.
Habla de 46.900 grupos de predios con registros duplicados. Lo más grave es que ese informe institucional de una agencia gubernamental asegura que, en el cruce de datos de la información, hay 7,4 millones de cabezas de ganado que no tienen el registro de la vacuna contra la fiebre aftosa, con base en el último ciclo de vacunación. Este ocurrió el año pasado.
Finalmente, hay 5.774 animales con fechas de nacimiento posteriores a su registro. El documento concluye lo siguiente: “estos datos no corresponden a errores aislados, sino a patrones sistemáticos de falla en el control de la información”.
Luego, el análisis expone las consecuencias de la anarquía de los datos. “El análisis estratégico del informe advierte que estas fallas configuran un entorno altamente vulnerable a la operación de economías ilícitas en el sector ganadero”.
Habla de riesgo de movilización ilegal y contrabando. “Las guías vencidas y activas permiten que animales permanezcan indefinidamente ‘en tránsito’, lo que puede ser utilizado para encubrir rutas de movilización ilegal, legalizar ganado de origen ilícito y diluir la trazabilidad real del animal”.
También da cuenta de los riesgos de suplantación y anonimato operativo. El documento habla, a su vez, de “suplantación de identidad, uso de titulares fantasma y dificultad para atribuir responsabilidades en operaciones irregulares”.
Aunque el presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie, señaló que los datos no son verosímiles, la gerente del ICA, Paula Cepeda, confirmó uno a uno los hallazgos.
La respuesta de Fedegan
El gremio de los ganaderos respondió rápidamente a este informe del ICA e insistió en que el número de animales que no fueron vacunados en el último ciclo fue de solo 284.741 bovinos y bufalinos, lo que representa menos de 1% del total. Esta cifra, según el gremio, se debe a dificultades de acceso en zonas con problemas de orden público.
Fedegan resaltó que la cobertura de vacunación es de 99% tanto en predios como en animales, sobre una población marco de más de 29 millones de cabezas de ganado, distribuidas en más de 608.000 predios.
También agregó que, para ello, se emplearon a más de 4.500 vacunadores y participaron cerca de 720.000 ganaderos en todo el territorio nacional.
“El programa de vacunación contra la fiebre aftosa en Colombia es uno de los más robustos de la región, con la participación de cerca de 720.000 ganaderos, más de 80 organizaciones ejecutoras ganaderas, Oega, y una operación que se desarrolla en ciclos de aproximadamente 50 días, garantizando cobertura nacional”, aseguró Lafaurie.
El dirigente gremial también afirmó que no existe una disputa con el ICA y que ambas entidades trabajan de manera articulada bajo un modelo de alianza público-privada, en el cual las cifras son validadas y aprobadas por la autoridad sanitaria colombiana.